15 de marzo de 2013

A veces aprendo


- Que no hay nada imposible.
- Que si caminas despacio, es más fácil tropezar que caer, y no hay lecciones más útiles que los propios tropiezos.
-  Que los regalos que se devuelven -a veces- son un modo de prolongar lo que no deseas que termine. 
- Que la persona que más he de cuidar, es esa que siempre está conmigo (por cierto, las camisetas de Superman le sientan de puta madre).
- Que hay amistades que solamente existen en la imaginación de una misma, y que la imaginación crece con las caricias de las verdaderas amistades.
- Que el mejor paraguas son los brazos de la persona a la que amas.
- Que la sensibilidad poco tiene que ver con dejar que te hagan daño.
- Que pocas cosas me gustan más que mi trabajo. Aprender de forma compartida, escuchar, sentir, transmitir, construir. 
- He aprendido a apartar la mala hierba de mi camino, en lugar de regarla y mimarla sin criterio alguno.

Feliz fin de semana.

5 comentarios:

Sandra dijo...

:-)
Igual deberíamos aprender a hacer fuego y esas cosas, lo digo porque, este finde, como siempre, le va a tocar currar el cumpleañero.

David dijo...

Ojalá sea así, que, por fin, has aprendido todo eso.
Te echo de menos.

Mariajo dijo...

Y yo. "Vuelve", que dice Andrés. Pero cura antes ese alma valiente. Callejea por La Latina a mi salud.

Leo dijo...

Qué hacés esta noche?

Mariajo dijo...

"Esta noche hay una fiesta y me ha invitado el ron a hacerme daño"..
Salir de este pueblo ;-)