12 de junio de 2014

El sitio de mi recreo

La ventana de mi despacho da al parque en el que - a las 10.30- se reúnen tod@s los alumn@s que vienen a hacer formación (sea cual sea su modalidad). Entonces, el silencio se transforma en ese alboroto tan maravilloso que son sus voces entrelazadas. Hay cruces de miradas, corrillos, papel de aluminio y vasos de plástico, ese cigarro rápido antes de empezar la siguiente clase.. Hoy una de "las mías" se ha dado cuenta de que estaba asomada mirando, y levanta el bocata a modo de saludo, y sonríe.. Y pienso en lo inconsciente que soy -tantas veces- pasando por alto estos momentos, tan hermosos, de la vida cotidiana.. (Y algunos quieren recortarlos todavía más..)

PD. Mayo y junio van a ser los meses que borren de mi vocabulario palabras como "felicidad", "plenitud", "equilibrio", porque, si bien pudiera ser una época devorada por las mismas, lo que yo siento creo que tiene que ver con un peldaño más hacia arriba (o hacia abajo). Tengo claro que no podré aguantar mucho más tiempo así, porque -en cualquier momento- lo que quiera que sea que recorre el interior de mi cuerpo terminará estallando y entonces, la vida adquirirá su sentido más literal, y tú volverás a re(construir) mis pedazos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso si no eres tú quién tenga que lidiar antes con la misma película de la vida literal. Te acompaño en la explosión.
(Formalmente en pie, buenos días)

Mariajo Garrido dijo...

Esta noche creo que te quiero por encima de mis posibilidades, será cosa de Springsteen..

Anónimo dijo...

Voy de camino hacia la demostración afectiva.