17 de septiembre de 2012

Invierno

Hoy ha sido un día de invierno. No he sabido ahuyentar a la nostalgia, ni a las malas vibraciones. Pero, cuando el metro optó por descansar durante más de una hora en la parada de Bac de Roda, encontré la calma. Hojas tintadas, qué necesarias sois!


Cuando es invierno en el mar del Norte
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el
puerto de Bremen con jirones de niebla y de hielo
en sus cabos,
mientras los balandros soleados arrastran por la superficie del Pacífico Sur
bellas bañistas.

Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.

Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
-rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.

Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba -detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.

Pero jamás en el mismo día.


Ángel González.


5 comentarios:

Leo dijo...

Lindo poema! González siempre puede hacer magia de un día de mierda.
¿Cuando un astrolabi o algo?

Mariajo dijo...

Astrolabi esta semana chungo... "Algo" lo veo más fácil ;-)

Leo dijo...

Fácil cuando?

Leo dijo...

Actualizaste fotos... nostalgia de la isla...

Mariajo dijo...

Fácil el sábado, no? Nostalgia mucha, de una isla curativa y poderosa, como tú.