9 de mayo de 2011

Duermo en la estación

Te has anclado en la estación
y tu rostro se diluye por las
páginas en blanco de mi vida
y aún no sé si el tren se partió en dos
o era mi alma que lloraba flores muertas
o el delirio quién lloró..
o era lluvia o fue tu piel..
o el cielo en alto, o las calles o los perros
o la nieve en tu portal...
me impediste concretar la despedida

Y te fuiste tan deprisa que no pude respirar
ni agarrarme a la ciudad, que todo se hundía..
y vi el mar en la Gran Vía y soñé con navegar
y soñé con naufragar entre las mantas
que me echaste por encima aquella noche
que llegué tan desnudo,tan así, tan imperfecto
y ahora doy a los mendigos el adiós que no te di
y ahora duermo en la estación...

Te has anclado en la estación y tus ojos
se diluyen entre lágrimas gigantes
que explotaban al caer..
alguien tiene que perder cuando se juega..
solo quise verte muerta y enterrada en un papel..
tu recuerdo en un papel, en una carta..
junto a todos los poemas que un invierno te escribí..
tanto frío y un dolor que no se borra,
que le duele hasta a mi sombra
cuando le roza tu voz...
y ahora duermo en la estación...

http://www.youtube.com/watch?v=THyWgI9w4qM

11 de abril de 2011

Vértigo

Prometo escribir pronto. Pasaron tantas cosas en este viaje, que he terminado cayendo en un estado vertiginoso, sin espejos para el alma, ni abrazos de colores. La intensidad del éxito no pudo con la angustia precedente. Todo ha ido bien, eso sí. Nuevamente, nos quedamos con la música y con los poco corazones nobles que creyeron en el proyecto. El resto, que la vida os ponga en el lugar que merecéis.

20 de febrero de 2011

18 de febrero de 2011

Cuando nada vale nada



Qué bueno sería un concierto suyo ahora mismo, para descargar toda esta rabia. Puto mundo.

6 de febrero de 2011

Cantaurock 2011



Vamos allá

Lugares


- Me gustaría que me dijeras cómo hace uno para saber cuál es su lugar. Yo por ahora no lo tengo. supongo que me voy a dar cuenta cuando esté en un lugar y no me pueda ir. Supongo que es así.
(Un lugar en el mundo)

26 de enero de 2011

22 de diciembre de 2010

Nochebuena

Fernando Silva dirige el hospital de niños en Managua.
En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar.
Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo queda en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón; se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En la penumbra lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso.
Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:
-Decile a... -susurró el niño-
Decile a alguien, que yo estoy aquí.




NOCHEBUENA, Eduardo Galeano.

13 de noviembre de 2010

Momentazo

Al hilo del post anterior... este es uno de los momentos interesantes de la vida. Feliz!

12 de noviembre de 2010

(Odio poner títulos)

Son días que caen desde arriba sin encajar, como las piezas de una mala partida de Tetris. Llueve hostilidad y la desconfianza se aposenta, con sus mejores galas, en primera fila de un espectáculo de techos mal pintados y bombillas fundidas por el paso del tiempo.
También son días de pérdidas. Compañer@s que abandonan la lucha para emprender un nuevo viaje. Nos dejan para siempre, y sentimos miedo a que esta idea siga alimentándose de nosotros mismos hasta convertirnos en sobras.
Otros se mudaron a apenas un metro de nuestro hogar. Pasea su recuerdo por las avenidas de una memoria empeñada en olvidar. Les miramos y nos invade la inevitable nostalgia de días que no han de volver, momentos adornados de alcohol y pañuelos palestinos. A ell@s les miramos con gratitud y lejanía, y deseamos que nuestras vidas sean estrictas con la teoría de las líneas paralelas.
Pero en todo este laberinto de brújulas sin norte y cosechas perdidas, tenemos claro que seguimos siendo los de entonces. Así que no tardo ni medio segundo en descolgar el telefonillo, entonar un decidido “ya bajo” y acompañaros al bar más cercano. Atino a descifrar “Palabras para Julia”, ahora por Kiko Veneno. Un primer brindis por la vida, el segundo por nosotros... os miro, me besas, se repiten los acordes como si fueran la receta médica de un principio de cansancio en el alma. Os sigo mirando, ahora soy yo quién te besa, Palabras para Julia está terminando... y yo, con un mundo nublado a mis espaldas por los primeros efectos del vino, consigo manejar los botones de la máquina de Tetris, haciendo que las piezas se coloquen magistralmente en su posición. No es difícil. Creo que el secreto está en encontrar el momento.

A Adriana y Raquel, que hace muchos años hicieron un perfecto nudo con nuestras líneas paralelas.

1 de noviembre de 2010

Le voy a cobrar a tus labios tus miradas

Billete nº3

Le gusta el 3, y le gusta escribirlo de abajo hacia arriba. En las últimas semanas, ha perdido casi todo, por eso apuesta al 3. Explica, como quién habla del tiempo, que la abandonó antes de conocerla. Parece que ahora ya no le revienta la traquea cuando acude a su recuerdo.
Quiso ser desterrada del sótano izquierdo, un movimiento enfermo, férreo y cansado de vivir. Recuerda la última parodia de justicia y libertad, que terminó en una caravana de pintorescos personajes, recién salidos, casi todos, de alguna obra de Valle Inclán.
Ha comprado un billete de avión, la espera el Moldava y, en él, el reflejo de una nueva vida.

20 de septiembre de 2010

Gracias Luis




Seguramente, cualquier narración desvirtuaría lo vivido este fin de semana. Madrid, amigos, música... una colección de momentos irrepetibles que tardarán en desaparecer de mi memoria.

11 de septiembre de 2010

A dos metros bajo tierra



Hace un par de años, mi hermano insistía en que le echara un ojo a esta serie. Ví el primer capítulo algunas veces y no creí que valiera demasiado la pena, o quizás no quería que valiese la pena, de esta manera evitaría acercarme, otra vez, al pánico que me produce la ausencia. Acabo de ver el último episodio... (hace media hora que escribo, borro, escribo, borro, escribo, borro...). No está mal, me gusta comprobar que, a estas alturas, la televisión me deja sin palabras.

8 de septiembre de 2010

Volvemos...

Para mi, como para muchos, el año empieza en septiembre. Cuando todavía no hemos terminado de digerir las noches de borrachera estival, debemos reencontrarnos con madrugones, prisas, y demás puntos del guión de un curso que, de entrada, no denota grandes cambios. En los pocos días que me separan de lo que fue revivir, ya han intentado atraparme con sus lanzas de madera, ágiles y quietas a la vez, siempre afinadas, silenciosas. Parece que los objetivos, este curso, están casi tan definidos como entonces, cuando había objetivos. En unos días, se difuminarán y caerán sobre nuestras cabezas, como los lejanos colores de los fuegos que acaban de aterrizar y que representan un fin de ingesta (que no de fiesta) de todo tipo de sustancia enajenante. El caso es que el percal está de luto, y tampoco hay muchas trazas de enmienda a corto plazo, por lo que habrá que plantearse seriamente la posibilidad de buscar un refugio en forma de concierto, mesa de bar, vaso de chupito o simplemente silencio... y que sigan hablando los de siempre.

6 de julio de 2010

Fragilidad

Todo es frágil:
tu costumbre de amarme,
mi fe,
el silencio y la vida que duerme
en un vagón de tren.
Tu contrato fugaz,
la memoria,
este hilo de voz,
las quimeras que surcan estrechos
y este corazón
que persigue tu rastro
en la alfombra de la habitación.

No es tan frágil
el trueno del fúsil,
el temor
a perderme tus dulces mañanas,
tanto dolor.
La memoria del banco,
el aroma de aceite en el mar,
las fronteras de acero para hombres,
humo para el capital
que regula espejismos
y ordena tu necesidad.

Yo soy frágil como un cristal
si falta usted a esta cita, mi amor,
si el canto se llena de olvido,
si el recuerdo se va
y ya no ríe conmigo.
Quizá no seamos héroes
pero aún seguimos vivos
y en la crisálida su voz estallará.
Y no se quedará inmóvil al borde del camino
y hará futuro su fuerte fragilidad.

Es tan frágil el abrazo del mundo y su paz,
la promesa desde la tribuna
y su empeño por perdurar.
Soberbio y resistente
es el grito del miedo anunciando el final
y la noche que escupen al cielo
tantas chimeneas,
los disparos de nieve,
el rugido de las bayonetas.

Quizá no sea tan frágil
tu costumbre de amarme,
mi fe,
tu voz y tu memoria.
¿Sabes?, quizá me equivoqué.
Quizá no sea indestructible
el trueno del fusil, tanto dolor,
la burbuja que encierra este grito
y este temor
a saberme perdido,
a perderte y perder la razón.

Yo soy frágil como un cristal
si falta usted a esta cita, mi amor,
si el canto se llena de olvido,
si el recuerdo se va
y ya no ríe conmigo.
Quizá no seamos héroes
pero aún seguimos vivos
y en la crisálida su voz estallará.
Y no se quedará inmóvil al borde del camino
y hará futuro su fuerte fragilidad.

Ismael Serrano

16 de junio de 2010

Pandora

Se que no soy el primero ni el último idiota,
que se juega la bolsa, la vida y el alma por ti.
El futuro contigo es seguir tu tacón de pandora,
el presente a tu lado un pasado del que huir.
Tengo que hacer testamento por si sobrevivo,
dejaré mi epitafio en tu ombligo pintado a carmín.
Mi venganza es la torpe esperanza de los que han perdido,
la nostalgia es la única foto que guardo de ti.
No te voy a engañar tengo poco que dar,
mis anhelos, mis rabias, mis fobias.
Soy un hombre normal es la curiosidad
la que me hace olvidar tus normas,
la que me hace perder tus formas.

Eres mi fruta mortal,
mi anticristo y mi diosa,
mi ascensión,
mi caída,
mi sombrero de espinas de rosas,
mi consuelo de tontos,
mi canción para sordos,
mi estatua de sal,
mi tesoro en el fondo del bar,
mi armadura hecha escombros.

Se que no soy el primer ni el penúltimo idiota
que ha intentado atrapar una sombra con un calcetín.
Fui tan necio de abrir de un tirón tu cajón de pandora
y la ropa interior que olvidaste lloraba por ti.
No te voy a mentir yo no soy de insistir,
mi riqueza es negar tus limosnas.
Ya no suelo jugar pero quiero apostar
todo al número impar de tus botas,
todo al rojo channel de tu boca.

Eres mi viuda formal,
alfiler de mariposa,
virgencita lasciva,
san atea,
miss mantis religiosa.
Eres mi fruta mortal,
mi anticristo y mi diosa,
mi prisión sin saliva,
mi bufanda de espinas de rosas,
mi consuelo de tontos,
mi canción para sordos,
mi noche sin pan,
mi tesoro en el fondo de un bar,
mi armadura hecha escombros,
mi castillo hecho escombros.

LUIS RAMIRO

PD. Que alguien me quite esta canción...

13 de junio de 2010

Un poco de mi

Son días complejos, cargados de contenido extra. El tiempo no acostumbra a ajustarse a la justicia de sucesos propia de una vida tranquila y reservada. Por eso, una noche de sábado y de tequila compensan la sensación de vacío de cualquier tarde de domingo. A lo largo de mi vida, el termómetro de ciertos sentimientos no descenció de los 40... pero los últimos acontecimientos se clavan, como poco, en mi nuca para recordarme que ya es hora de dejar de sobrevalorar términos que, como las ilusiones ópticas, no son más que una distorsión, muy lograda eso sí, de la realidad.
Quizás sea algo innato al ser humano, o una sobrecarga inicial de expectativas, el caso es que me habéis hecho, por fin, conocer los placeres de la soledad, o reencontrarme con ellos, quien sabe.

11 de junio de 2010

11-06-10

Si volvemos a vernos quisiera explicarte que aprendí a mirar el mundo desde la distancia, justo en el umbral del equilibrio entre la vida y el dolor.
Si volvemos a vernos, volveré a hablarte de la amistad, como parte de mi, y de ti. Dejará de ser delirio y utopía la confianza, y los paseos cerca del mar serán tarea obligada. No habrá más camino que las líneas dibudadas en tus manos y, si quieres, tampoco habrá dirección, ni prisa, ni tiempo, ni palabras... sólo música, o silencio.
Te recibiré con una sonrisa puesta, sólo con una sonrisa puesta.

Pero si, después de todo, no nos encontramos... (ya seguiré en otro momento).

18 de mayo de 2010

Solos

Después de todo, estamos como siempre,
tan solos como el barco
del Holandés Errante,
lo mismo que una tarde de domingo,
igual que un niño
en el primer día de colegio.

Tan solos como siempre y tan vencidos.
Como si fuéramos César frente a Asterix
o Supermán ante la kriptonita,
o don Juan luchando
contra las estatuas
en el cementerio de Sevilla

Estamos ya, mi amor,
en la tercera fase,
cercanos sin siquiera comprendernos,
extraños como estaban
Lauren Bacall y Bogart en la Senda Tenebrosa.

Y, sin embargo -no sé como decirte-
daría la pierna que le falta a John el Largo
por volverte a tener
cuando en los cines
me cogías de la mano dulcemente
cuando Bela Lugosi sonreía
igual que yo al morder tu carne trémula
y beber de tu sangre hasta el delirio.

Rodolfo Serrano

Andamios

—Después de todo, creo que el pasado ya lo tengo asumido —dijo Rocío, recién desembarcada del sueño, todavía en posición fetal.—¿Y entonces? —preguntó Javier, mientras encendía su tercer cigarrillo consecutivo. —El problema es que no creo en el futuro. Menos aún en mi futuro.— O sea que no creés en mí. —Por supuesto que creo en vos. Creo en vos como presencia actual, aquí, a mi lado. Pero ¿qué vendrá después? —Después también estaré yo. Te advierto que no vas a poder tirarme tan fácilmente por la borda.— Javier, no se trata de algo tan personal como nuestra relación, que ojalá dure mucho, ojalá dure siempre. Pero en el futuro no estamos solamente vos y yo. Abro el diario, miro la tele, y me parece estar inmóvil, aletargada, en un rincón de la catástrofe. No puedo soportar la mirada de los niños de Ruanda, de Sarajevo, de Guatemala, y menos aún los de la Villa 31 en Buenos Aires o, aquí mismo, los de cualquier cantegril, próximos a ser desalojados. Hay días en que me siento enferma de impotencia. Vos y yo ¿qué podemos hacer? Nada. Y no me refiero a este país de morondanga sino al mundo gigantesco. Huele a podrido el mundo gigantesco. En la cana me reventaron. Está bien: aguanté. Estoy tranquila conmigo misma. Pero no me alcanza con estar tranquila apenas con mi conciencia. Quiero estar tranquila con la conciencia de los demás. Y no lo estoy. Francamente no lo estoy. Otros también aguantaron y salieron en escombros. ¿Y qué pasó con esa suma de sacrificios? ¿Qué cambió? Es como si formara parte de un suicidio generacional. ¿Valía la pena jugarse la vida por esta derrota? Tal vez tenía razón Andrés Rivera cuando se preguntaba: ¿qué revolución compensará las penas de los hombres?
Ahí está el riesgo, me parece. Hay seguros de vida, seguros contra incendios, seguros contra robos. Pero en política, y mucho menos en la revolución, no hay seguros contra la derrota. No obstante, hay una dignidad que el vencedor no puede alcanzar. ¿Qué te parece este axiomita? Tené en cuenta que lo escribió nada menos que Borges, un señor bastante victorioso. Por otra parte, no creo que todas las luchas fueran en vano. Artigas, Bolívar, San Martín, Martí, Sandino, el Che, Allende, Gandhi, hasta el mismo Jesús, todos fueron derrotados. Es cierto que el mundo de hoy es más bien horrible, pero si ellos no hubieran existido, seguro que sería peor. Hemos aprendido muy poco de la derecha, pero la derecha en cambio sí ha aprendido algo de la izquierda.— ¿Por ejemplo? —Por ejemplo, que las masas populares existen. Antes simplemente las borraban del mapa ideológico. Sólo valían como objetos de explotación. Ahora en cambio valen, además, como objetos de consumo. Y como consumidores, que no es poco. Por lo menos las masas existen para generar los dividendos de los poderosos. Pero hasta las multinacionales han aprendido que los seres humanos no consumen desde la indigencia. Y entonces les dan migajas y los convencen de que con esas migajas deben adquirir bienes prescindibles como si fueran imprescindibles. Es una payasada, claro, pero esa payasada engendra una dinámica muy especial. Entre ricos y pobres sigue habiendo un abismo, pero la diferencia es que ahoratodos, ellos y nosotros, sabemos que es abismo. Rocío se estiró en la cama, como desperezándose. Javier no tuvo más remedio que admitir que su desnudez era conmovedora.—Y además —dijo él, con una seriedad fingida—, llevas en ti misma la refutación de tu peregrina teoría.— ¿Qué refutación? ¿Estás loco? —Tus pies.
—¿Qué pasa ahora con mis pies?— Que son hermosos. Tan hermosos que contagian a todo tu cuerpo de su hermosura. Y frente a ese milagro,¿qué importa toda la fealdad del mundo? Rocío se tapó los ojos, horizontalmente, con las dos manos. Antes de que Javier se acostumbrara a su inesperado desconcierto, vio que por debajo de aquellos dedos blancos, indefensos, novatos, asomaban dos lágrimas antiguas.

Andamios (Mario Benedetti)

Un año sin ti, pero sigues tan presente...

14 de mayo de 2010

Sueños

Llueve. El dibujo que la ventana deja entrever es todavía más triste, más descuidado que entonces, cuando estabas aquí.
El paso de quienes recorren las calles es tan quieto y cansado que sólo mirarles cree retroceder unos quice pasos dirección norte.
La búsqueda empieza a paralizar órganos, no hay hallazgos que merezcan ser considerados relevantes, las buenas noticias se esconden debajo de alguna piedra gris, con forma de espiral.
Hoy no recordó sus sueños, tal vez sonó con tu recuerdo.

11 de mayo de 2010

Amores posibles

Ninguna dirección debería estar prohibida. Prohibir es una palabra tan peligrosa que resulta digna de almacenaje eterno. Como mucho, debería prohibirse el aburrimiento. O los guisantes.
De la misma manera, tampoco debería existir el daño gratuito, porque, puestos a herir, tengamos clara la recompensa, si es que atinamos a encontrarla...
Llamar a un tiempo verbal “pretérito imperfecto” es algo más que un capricho semántico.
Pero jamás existió combinación de palabras más injusta, ni argumento más cobarde: amor imposible.


Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino.

Amores imposibles (I. Serrano)

2 de mayo de 2010

Carta de un naúfrago



PD: Afortunadamente el buque ha pasado de largo... Ojalá yo también pudiera escapar de toda esta mierda.

Pilares

Hace algunos años sentí la necesidad de establecer los pilares de mi vida. Era una época de preocupaciones constantes, sobre todo a nivel laboral. No hubo opción, o enloquecía o construía una pirámide de prioridades entorno a las cuales colocar cualquier acto, causa y consecuencia.
Tampoco tuve que reflexionar demasiado, mis pilares son (en este orden): familia/pareja, amig@s, música/ocio y trabajo. Estas cuatro palabras interactúan constantemente, y digamos que dan un poco de sentido a la mayoría de mis actos.
Para encontrar un poco de equilibrio, molaría pensar que yo también formo parte de los pilares que mencioné. Y, en un derroche de autoconcepto, he de decir que estoy casi segura de ello. Por lo tanto, tengo bastante claro el porqué de prácticamente todo; el resto, y no caeré en la diplomacia, me la trae al pairo.

29 de abril de 2010

Libertad

La libertad es la posibilidad de mantenerse aislado. Eres libre si puedes apartarte de los hombres, sin que te obligue a recurrir a ellos la falta de dinero, o la necesidad gregaria, o el amor, o la gloria, o la curiosidad, cosas que ni del silencio ni de la soledad pueden alimentarse. Si te resulta imposible vivir solo, es que naciste esclavo. Puedes poseer todas las grandezas del espíritu, todas las del alma: serás un esclavo noble, o un siervo inteligente, pero no serás libre. Y no es que sea culpa tuya esa tragedia, porque la tragedia de haber nacido así no es culpa tuya, sino exclusivamente del Destino consigo mismo. Ay de ti si, habiendo nacido libre, capaz de bastarte a ti mismo y vivir apartado, la penuria te fuerza a convivir. Esa sí es tu tragedia, la que arrastras contigo.
Nacer libre es la mayor grandeza del hombre, lo que hace al humilde ermitaño superior a los reyes y a los mismos dioses, que a sí mismos se bastan por la fuerza, y no por el desprecio de la fuerza.

Pessoa

11 de abril de 2010

Balance

Hago balance
y repaso viejas fotos.
Ya no soy aquel muchacho
con relámpagos en los ojos.

Conservo miedos
por los que aún debo cantar.
Aún siento el vértigo helado
al echar la vista atrás.

Aún me emocionan
viejas luchas,
el “No pasarán”.
Me duele América.
Amo viajar.
Sueño y milito
en tu risa,
en la amistad.

Leo tebeos.
Odio madrugar

Aún creo en la utopía
y no soy el mejor hombre.
Reconozco que me cansa
dar siempre explicaciones

Quiero que sepas
que, aunque arrastro mis fracasos,
si quieres contar conmigo,
aún guardo fuego en mis manos.

He aprendido
a hacer maletas
y a comer solo.
A reparar espejos rotos.
Sé del tesoro
de las cosas más pequeñas,
no siempre sé
lo que tiene urgencia.

Hago balance.
Queda todo por hacer.
Si tú quieres te acompaño.
No soy más que lo ves.

Ismael Serrano

7 de abril de 2010

Dando el cante



Quién me lo iba a decir a mi...?

http://mariajillo.blogspot.com/2009/10/visa-para-un-beso.html

6 de abril de 2010

Memento vivere (Acuérdate de vivir)

"Gracias a toda la gente que con su lucha cotidiana y anónima nos regala el sortilegio nemotécnico, el recuerdo incandescente que impide olvidar qué debiera ser la vida"

Estos son los agradecimientos de "Acuérdate de vivir", el último trabajo del maestro Serrano que hoy mismo ha salido a la venta (y el cual tengo ahora mismo entre mis manos gracias a tu infinita generosidad y atención).
¿Qué debiera ser la vida? Un sorbito de vino en cualquier taberna de La Latina, un abrazo amigo, saborear el lujo de haber ayudado a alguien, compartir tequila e inquietudes con un hombro cercano, volver al lugar dónde te vi por primera vez y sentirme como entonces. Recordarte y sonreír, no tener que recordarte porque estás aquí. Disponer de un millón de canciones dónde refugiarte, llorar de alegría, y de tristeza (vivir también es perder), soñarte, de día y de noche. Leer diez veces un poema de Neruda y tener que hacerlo una vez más; formar parte de las minorías, escuchar el sonido de la lluvia y el de la libertad, regalar un montón de "te quieros", de los de verdad, de los que salen así, sin pensarlos, ni medirlos.

Pero a pesar de todo, debo terminar con esta entrada. Se hace tarde, y va siendo hora de esquivar a la vida para volver al agitado devenir del paso del tiempo. Además, hoy echan un partido de fútbol, no sé, dicen que es algo importante.

http://www.youtube.com/watch?v=T5xW_rTdnBQ

Mensajes

Esta mañana alguien me transmitió un mensaje de despedida. Son esos mensajes que cambian el rumbo de la vida, que, aunque parezcan inocentes y hasta simpáticos, cierran la puerta de la admiración y la confianza.
Esta entrada es corta, como casi todo. Salvo esas vacaciones, que, en lo que a mi respecta, van a ser infinitas.

28 de marzo de 2010

Nos

Según la madre de Rafa, sus canciones se dividen en dos grupos: las bonitas y las otras. Dentro de "las bonitas" está "nos". Con ella me despido durante unos días, en los que trataré de ordenar un poco todo aquello que jamás debió desordenarse.



PD: "Porque nos tenemos el uno al otro, pero somos como fotos colgadas de la pared. Nos buscamos, nos tocamos, pero a veces olvidamos lo que nos cuenta la piel".
Escucharla el viernes contigo ha sido el segundo mejor momento del fin de semana ;-)

25 de marzo de 2010

Migas de pan

Y cuando terminó de caminar, se volvió hacia atrás... para reconocer a una extraña figura, tal vez humana, que había engullido todos y cada uno de los pedazos de pan que había ido dejando en el camino como única posibilidad de volver a los días grises. No pudo contener la alegría, por fin era libre.

24 de marzo de 2010

Hubo una vez...



Un tiempo en el que la perspectiva de futuro terminaba a la vuelta de la esquina, o en el último cuadrado de esa rayuela que nos marcaba el camino. Entonces no conocíamos fantasmas, ni despedidas. Las tinieblas no eran más que el refugio de "los malos", fácilmente reconocidos por su aspecto siniestro y decadente.
En ese mismo tiempo la libertad no era más que el poder cambiar de calle a escondidas y el mundo se escondía alrededor de una manzana. El tiempo perfecto era el presente, el imperfecto vivía, a duras penas, en conversaciones adultas.
Sandra, que muchas veces dormía en mi casa, tenía un Cinexin, verdadera fuente de momentos felices.
Hoy, que quise regresar a aquel tiempo, dí con él. Durante escasos tres minutos todo parecía tener sentido.

23 de marzo de 2010

Don't cry

De jovencilla flipaba con esta canción... hoy sentí la necesidad de escucharla una vez... tras otra.

22 de marzo de 2010

Reuniones

Para qué vamos a disfrazar la realidad y andarnos con artificios literarios: hoy ha sido un día jodido. Sí, y no ha sido cosa del tropezón primaveral, ni caprichos astrales, o mala hostia del lunes... Demos la bienvenida a la vulgaridad y el mal gusto para culpar, otra vez, a esa enormidad que se hace llamar "hijoputez" humana. Y es que, por más que aplico la poca inteligencia que dios me ha dao, ecuaciones humanísticas y hasta análisis factoriales, no llego a comprender qué extraña fuerza mueve a ciertas personas a ser tan sumamente gilipollas. Pero el tema no suele terminar aquí, porque claro, que uno sea un imbécil, en principio, no ha de ser motivo de enervamiento ajeno; el conflicto se produce cuando se sobrepasa la barrera interna o personal... Me molesta profundamente el daño gratuito, el doble juego de acciones y reacciones, pensandas (malpensadas)... Es una gran putada que este tipo de entresijos maquiavélicos, disfrazados de sonrisa, estén más que aceptados socialmente. Y luego nos escandaliza el ruido de un portazo...

21 de marzo de 2010

Celebración de la amistad

En los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre.
En Caracas, el amigo es mi pana o mi llave: pana, por panadería, la fuente
del buen pan para las hambres del alma; y llave por...

-Llave, por llave -me dice Mario Benedetti.

Y me cuenta que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él
llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves, de cinco casas, de
cinco amigos: las llaves que lo salvaron.

Galeano

A la mierda primavera

Estaba encerrao para no ver a nadie,
abrí una rendija para oir el aire
y oí “ven pacá, cagüendiós”,
yo creí que eras... tú,
aullaron los vientos con su escandalera,
“no veas compadre, la que hay aquí afuera”,
no quiero saberlo, llevároslo todo, dejadme el silencio...

... dejadme que os cuente mi cuento de herida y caricias,
mi historia de nadie, mi nana del hambre, todas mis mentiras,
tal vez embelese y te bese cortándome a tiras,
si buscas deslumbre y encuentras alambre será que descuidas,

más que agua es aguarrás, lo que sudo al despertar
si te veo pasar sola,
se hacen charcos, se hacen olas,
y yo un barrio de chabolas que te quiere bien,
pa que te acuestes en él,
pa que te pierdas con él,

... dejadme que invente que un tren es la libertad mía,
que va donde quiero, sin más traqueteo, sin más tontería,
tal vez no reviente de ganas de andar por la vía,
con penas a miles, borrando raíles, borrando los días,

más que agua es aguarrás, lo que sudo al despertar
si te veo pasar sola,
se hacen charcos, se hacen olas,
y yo un barrio de chabolas que te quiere bien,
pa que te acuestes en él,
pa que te pierdas con él,

no sé nada de correr, no sé nada de ascender,
de esta mierda de arcoiris, del cigarro de después, no sé,
si la vida pasa en cueros, castigao a la pared,
no sé nada de aguantar, no sé nada de achuchar,
de ponerme de rodillas, de llorar para mamar, no sé,
en cuanto acaben los tiros garabatos al papel,
que si me quedo con los dientes relucientes
y embarrao el corazón,
tu tic tac y el mío son el mismo son,
y eso sí que no...

... dejadme que os cuente mi cuento de herida y caricias,
mi historia de nadie, mi nana del hambre, todas mis mentiras,
que ésta es la pataleta que nos da mientras suspiras,
lo que queda del atraco que le dimos a la vida,
de las mantas que liamos todavía queda alguna,
esto queda de los halos que robamos a la luna,
y voy entrándole al día,
y al salir le dejo la alfombra de mierda perdía,
que no se le olvide el planeta en que vive,
y otra vez a la acera,
y así me da la mañana y la tarde y la noche entera...
... y a la mierda primavera.

Marea

17 de marzo de 2010

Dos menos



Ciertamente. Entre las muchas cosas que pasamos por alto en el viaje, están los olores. "Esta casa no huele a amor". Quizás el motivo sea la fuerza ejercida sobre una cerradura, o el miedo a ser feliz. En cualquier caso, siempre nos quedará tiempo para girarla unas diez vueltas. A lo mejor entonces, guiados por esa nota mal escrita, volvamos al lugar donde nos conocimos; no podía ser otro: una pista de baile.

Feliz cumpleaños.

15 de marzo de 2010

Aún te recuerdo

Aún te recuerdo...
con la palma de tu mano en mi jardín,
con la voz de mi piano en tu reloj,
con tu acento acariciándome el amor...

Aún te recuerdo...
goteando notas de felicidad,
con tu mala suerte y mi ropa interior,
con las ganas de parar el ascensor...

Te recuerdo como un niño en día de reyes sin tambor,
como olas de una playa en mes de abril,
escribiéndote en la arena "ven a ver".

Te recuerdo como un preso recordando libertad,
con la duda de si has olvidado ya
entre el llanto de los ruidos de ciudad.

Hay un niño en el mercado que me mira con tus ojos,
ya no sé si por momentos eres tú.
Llega tarde el colectivo y me entretengo con el guiño
del volar equivocado de un avión.

Con sus alas, soñándome ya con ellas,
esquivando nubes, desnudarte como lo hice ayer.
Que, antes de que pise tierra, tiembles de temor
sabiendo la locura que en tus labios fui a beber.

No me atrevo a abrir los ojos,
pues te juro que hace un rato
es tu voz la que escuché, casi gritando.

Y, de no ser tu rostro, acabaría con todo:
con los ríos, las cosechas, los mares, la poesía...

Nadie va a hacerme reír si no es tu risa.

Andrés Suárez

PD: Le tendremos de nuevo esta semana por aquí. El miércoles en la fiesta de presentación de les Nits de l'Art y el jueves en la Sala Zacarías (con banda). Y yo estoy feliz de que, nuevamente, mi casa sea tu casa :-)

12 de marzo de 2010

Abre los ojos

A pesar de haber estado unas cuantas veces en Madrid, todavía no he tenido la oportunidad de visitar El Prado. Si, por variar un poco, los planes deciden seguir de pie, dentro de poco espero plantarme delante de la colección de Goya y dejar pasar el tiempo hasta que alguno de mis compañeros piense en acercarse a mi y cerrarme la boca. Siempre he sentido una extraña y angustiante atracción hacia "El sueño de la razón produce monstruos", no sé si por su retorcida belleza, por la parte romántica del asunto o, sencillamente, por su inquietante mensaje. El caso es que a mi, que razón no me sobra, me aterran los monstruos (dentro del género "monstruo" los hombres lobo se llevan la palma). Por eso, suelo luchar por conservar ese lado racional de las formas, pero me pierden los matices, y las contradicciones, y me encanta descolocar lo que alguno creyó colocar, e incumplir alguna que otra norma... Es muy posible que esa sea la causa de enfado de esos monstruos que algunas noches vienen a visitarme en forma de sueño... Lo mejor es vencerles, dormirse al lado de un buen recuerdo y vivir, con los ojos cerrados, todos esos momentos que durante el día la razón te arrebata.
Feliz fin de semana llena de sueños.

11 de marzo de 2010

Un día cualquiera




- Te quiero muchísimo

- ¿Tanto como para irte otra vez?

- Tanto como para quedarme.... y esperar

La educación de las hadas

9 de marzo de 2010

Defensa de la alegría

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar y también de la alegría.

Mario Benedetti

PD. La alegría. No estaría de más que, de tanto en tanto, lucháramos por recuperarla... puestos a luchar por causas justas...

4 de marzo de 2010

No siempre lo urgente...

Es lo importante.
El día no ha comenzado en orden. Cuando los días no nacen ordenados, parece que vivan mosqueados, y no hay dios que les robe una sonrisa, o una palabra amable. Por mucho que te esfuerces en comprenderlos o escucharlos, no sueltan prenda. Así que la mejor opción es aceptar que, sí o sí, te esperan 24 horas de inquietud, parábolas y repetición.
Aquí no hay música que valga, ni desconexión posible: el reloj te llama inepta, el teléfono, callado, evidencia un poco más de soledad y al fogón le da por llamar la atención y oscurecer (más de la cuenta) lo que fuera el principio de un momento privilegiado.
Como no encuentro forma de dialogar, decido acabar a hostias con este caprichoso 4 de marzo. Por eso, marco tu número, después el tuyo y, finalmente, el de usted.
Acabo de colocar al de las manillas en el segundo cajón, junto con el estúpido ese que de vez en cuando hace "pi-pi". Al pastel de queso le deben faltar unos 10 minutos. Los momentos privilegiados merecen otra entrada...

27 de febrero de 2010

Al diablo con todo

Ayer escuché esta cancioncita, con Lucas y Rafa... no pude dejar de pensar que me gusta cómo soy, cómo eres y cómo nos entendemos... bendita locura!

Al diablo con hacer todo bien
al diablo con llegar temprano a casa
al diablo con peinarme con gomina
al diablo con el traje y la oficina
al diablo con cuidar mi voz del frÍo
al diablo vivir tan reprimido
al diablo con todo.

Al diablo con los drops y las escalas
las armonías hiper complicadas
al diablo con pensar en el futuro
al diablo con vivir tan inseguro
al diablo con prohibirme de las cosas
que me causan placer y pasan cosas
al diablo con todo.

Con un zapato negro y un zapato rojo
me quedo dormido donde se cierran mis ojos
un wIski barato en una mano
y en la otra un habano, me importa tan poco
me sigan llamando loco.

Al diablo con las camisas planchadas
con evitar reÍrme a carcajadas
al diablo con salir sólo con una
con evitar las chicas de las plumas
al diablo con seguir haciendo bien
y esperar todo un día en el andén
al diablo con todo.

Al diablo con mirar hacia atrás
al diablo con pensar que no hay más
al diablo con evitar bailar
si el mundo dice que bailas muy mal
al diablo con dejar de enborracharme
al diablo con dejar de fumar
al diablo con todo.

Con un zapato negro y un zapato rojo
me quedo dormido donde se cierran mis ojos
un wIski barato en una mano
y en la otra un habano, me importa tan poco
me sigan llamando loco.

Al diablo con todo, al diablo con todo.

Lucas Maciano

24 de febrero de 2010

Sucede

Sucede que me canso de ser hombre
sucede que me canso de mi piel y de mi cara
y sucede que se me ha alegrado el día ¡coño!
al ver al sol secándose en tu ventana tus bragas
Empiezo a solas, sigo por ti y no comprendo nada,
desato tormentas sin rechistar,
sácame un poco del corral, necesito salir.
Yo me quedé con su olor, ella me arrancó la piel
me dijo justo al final: no quiero volverte a ver.
¡Eh lejos de mí!
deja que corra el aire, no te quemes, va a salir el sol.
¡Sol déjame en paz!
La luna me ilumina,
en esta ruina entra la claridad.
¿Quién quiere saber?
si estoy quemado o escondo un corazón helado
y quema mi ser.
¿Ser? no he vuelto a ser el mismo
desde que se fue
Gillespie, Zappa, Mercury, Camarón
y me siento mejor
si sé que tengo una estrellita pequeñita pero firme.

Extremoduro

Pandora

"Eres mi fruta mortal, mi anticristo y mi diosa. Mi ascensión mi caída, mi sombrero de espinas de rosas. Mi consuelo de tontos, mi canción para sordos, mi noche sin pan, mi tesoro en el fondo del bar, mi armadura hecha escombros".

Buenas noches.

23 de febrero de 2010

A veces..

Sin saber cómo ni porqué, la vida se convierte en una bola de papel arrugado en manos otra vez desconocidas, y cae, sin querer queriendo, en un pozo callado en forma de papelera.

19 de febrero de 2010

Mientes

Tú eres un milagro y yo soy tan creyente, que me arrodillo ante tu imagen como un penitente, hay un cañón bajo tu voz y un cuchillo entre los dientes.
No me lo expliques, no me convence, se acaba el cuento y tú ya no eres la bella durmiente, sabe a traición tu beso de alcohol, tus verdades siempre mienten.
Y me he cansado del veneno de tu voz, se te atraganta el corazón...
Cierra la puerta que entra corriente, últimamente se me cuelan las serpientes, cierra los ojos si te arrepientes, ya sabes, presente que no vé futuro que no siente, me voy de aquí, Oh my darling Clementine, olvídate de mi...
Mientes, mientes, me he cansado del veneno de tu voz.
Mientes, mientes, se te atraganta el corazón. Mientes, mientes, mientes, mientes, tan cobarde, tan valiente.
Soy un interrogante y tú nunca preguntas, eres la exclamación que a estas alturas no me asusta, yo soy el folio en blanco de todos tus dictados y me he cansado del papel de alumno fracasado, y me voy de aquí, se secó la cicatriz, olvídate de mi...

Cómo hablar...

A veces, después de una ráfaga de aire hirviendo sobre la cara, para lo único que quedan fuerzas es para preguntar "¿por qué?".

16 de febrero de 2010

Cantaurock Solidari 2010

En noviembre escribí en este mismo blog lo siguiente: Algún día conoceré a este chico y le diré, tal y como Lucía le dijo a Lorenzo, que sus canciones se me han agarrado por dentro y no me sueltan. Por más que lo intento, no me sueltan.
Resulta que “este chico” es Andrés Suárez, el domingo por la tarde hizo un concierto en St. Adrià y por la noche estuvo durmiendo en mi casa.
Como era carnaval, este fin de semana la vida se ha disfrazado de milagro, o de amo del calabozo. De una manera u otra, se implantó su voluntad, convirtiendo en fiesta un espacio oscuro y solitario, más por desgana que por su propia naturaleza.
Cantaurock surgió de la necesidad de mirar hacia adelante, en linea recta, siguiendo un camino del color del viento, deformado solo por las consecuencias de excesos improvisados.
Rocanrol y canción de autor han convivido en forma de festival solidario, tiñendo de algún color vivo esa dinámica de trabajo en cadena, tan desnuda de miradas, guiños y olor a futuro.
Cada movimiento, como si de una partida de ajedrez se tratase, ha sido estudiado, estimado y valorado; no hay mejor manera de funcionar que trabajar desde dentro, anteponiendo las ganas e ilusión a los rumores infundados y las malas lenguas (que no han sido pocas).
Sabíamos que el resultado llevaría un signo “más” en algún lado, pero jamás pensamos que llegaríamos a conseguir un puzzle tan simétricamente perfecto.
Por eso, sería demasiado atrevido continuar la rutina sin mostrar mi agradecimiento, eterno y sincero. En una época de miedos y despedidas, cantaurock ha abierto cientos de puertas... poco será como antes, ni parecido.

-Gracias a la asociación Yalah, solidarios con el pueblo saharauí, por su implicación y ayuda. Ojalá algún día podamos dejar de ser “los nadie” (que diría Galeano).
-Gracias a todas esas personas que se dejan la piel a diario por creer y respetar sus ideas, ellos son la verdadera esencia del comunismo (Chamizo, Irene, Mari, Salva, etc, etc... no conozco todos sus nombres, pero confío en que pronto sabré mucho sobre ellos).
-A Nota Blue, por su amabilidad y deseo de echarnos un cable en forma de guitarra.
-A Área Besós, por el trabajo bien hecho.
-A Radio La Mina por hacernos sentir, nuevamente, como en casa.
-Al Ayuntamiento, por cedernos el espacio, un lugar cargado de posibilidades; difícilmente podré pasar por el Casal de Cultura sin esbozar una sonrisa.
-A todas aquellas personas que creen en la música, por encima del dinero y de ridículos afanes de falsa superación. Aquellos para quienes una canción es el mejor regalo. Aquellos que cantan por y para el público, jamás por y para ellos mismos. Gracias a Ansiado, Nos Trasladamus, Puerta 104, Marwan, Rafa Pons, Luis Ramiro y Andrés Suárez. Yo no sé qué sería de mi vida sin personas como vosotros.
-Gracias a las personas que nos han acompañado en esta aventura y han decidido dejarse caer por el Casal este fin de semana. Gente que ha dejado sus trabajos durante un rato para venir a darnos un poco de su apoyo, jóvenes que se han desplazado desde Gerona, padres que han acompañdo a sus hijos desde Mataró, Masnou, Sabadell...
-Gracias a Marcel, por ser tan buena persona, tan buen amigo, tan buen currante. No hace mucho te dediqué un post en mi blog, me quedé corta. Te quiero.
-Gracias a Grego, porque contigo todo tiene forma de sonrisa, porque no hay mejor recompensa que verte contento y feliz. A tí también te quiero.
-Gracias a Jose, porque, para mi, este proyecto lleva tu nombre, cualquier proyecto lleva tu nombre. Te amo.

Pd. Espero no dejarme a nadie, si es así, mil disculpas.

Me cuesta mucho escoger una canción que represente esta entrada... Que me perdonen las otras, pero es que ... es sencillamente PERFECTA.

9 de febrero de 2010

8 de febrero de 2010

Holanda, maldita Holanda

Ahora que la adolescencia es
un septiembre lejano,
humo de cerveza en un portal,
un verano inacabado.

Algunos años en la facultad de ciencias.
Papeles escritos. Ron de Cuba. Hojas de yerba.
Un tren dormido en una vía muerta,
la luz de la ventana azul que siempre estaba abierta.

Ahora que quedan tan lejos las playas de Corfú,
las estaciones de trenes
de Praga, Hamburgo o Estambul.
Los viajes que trajeron a otros
vistiendo nuestros cuerpos.

La luz de una cafetería,
los amores conversos.
Ahora que te cansas
y las piscinas cierran,
y apura el último baño la luz de las estrellas.

Ahora que regreso a los lugares a donde quise huir
y nadie me espera allí.
Ahora que casi llego a fin de mes,
que amo a una mujer.

Ahora que pago las facturas,
que me besé en La Habana,
que sueño con Lacandona,
que ya no escribo cartas;
que cumplimos más años que promesas
que se hunden nuestros corazones
como la vieja Venecia.

Que llego tarde a los cines
y al fin del planeta.
Que alquilo un pequeño piso en un castillo de arena.
Ahora que duelen las resacas
que cortan como una navaja.

Ahora que nadie nos saluda
por los bares de Malasaña,
que pido auxilio, besos y comida por teléfono,
que fumo flores y lloro a veces mientras duermo.
Ahora que tiemblo como un niño abandonado,
ahora que viejos amigos nos han traicionado.

Ahora es el momento de volver a empezar
que empiece el carnaval,
la orgía en el Palacio de Invierno,
de banderas y besos.

Se cayeron mis alas y yo no me rendí,
así que ven aquí.
Brindemos que Hoy es siempre Todavía,
que nunca me gustaron
las despedidas.


Ismael Serrano

PD. Ahora que el más duro de mis trabajos es aprender a vivir tan lejos de ti. Ahora que siento que me arrancan un brazo, o un trozo de vida misma. Ahora que no comprendo porqué tanta distancia, ¿es realmente necesaria? Ahora que siento que me abandonas un poco. Ahora que el miedo no me deja alegrarme de tu jodida decisión.

4 de febrero de 2010

Jueves

Hablaban de lo mal que está el mundo, así, de una forma tan general que resulta deprimente. Lo verde es gris, decían. Y aquellos que hablan son quienes más han de callar. Las palabras venían e iban queriendo perderse en un poco de optimismo, pero la tertulia proseguía entre los límites de la desidia y la forzosa aceptación.
Y yo, que había tenido un mal día, me puse a deshojar una margarita que padecía de desamor. Me gustó mi veredicto.

31 de enero de 2010

Cantaurock Solidari 2010


Ya no hay marcha atrás... en breve una entrada como el evento merece. De momento, un poco de publi...

24 de enero de 2010

Carta de un náufrago

Hace ya siete meses, tres días y dos horas
naufragué en esta isla que no está en ningún mapa.
La primera semana lloré como un muchacho
asustado y el miedo vino a vivir conmigo.

Luego maldije a Dios los quince días siguientes,
y me pasé tres días sin agua ni comida.
Los siguientes dos meses he añorado tu cuerpo
y soñado con el tibio roce de las sábanas.

Cada noche encendía hogueras en los montes
pendiente de que un barco pasara por delante
de esta isla maldita . Y en la playa he dejado
mensajes de socorro pidiendo que vinieras.

Arrojé cien botellas con mensajes urgentes.
Y durante tres meses aprendí que la vida
es un cangrejo, un fruto, el agua del torrente,
el sol que cada tarde pinta de rojo el agua.

Ya no siento temores. Recuerdo vagamente
que más allá del mar hay fusiles y espadas
y hombres que maldicen haber nacido un día.
Y que aquel mundo era una isla de monstruos.

Ayer me desperté cantando sin que nadie
me dijera: “Estás loco ¿A qué tanta alegría?”

Y cada tarde escribo en la arena unos versos
que borran las mareas y que de nuevo escribo.

Hoy he visto pasar un barco no muy lejos.
He apagado raudo la luz de las hogueras
y he borrado todos los mensajes de auxilio.
Afortunadamente el buque ha pasado de largo...

PD. La semana que se avecina pinta dura, ahora mismo saldría corriendo a una isla (Peumayen, por ejemplo) y, una vez allí, buscaría la manera de traerte conmigo para no regresar jamás. Pura vida!

17 de enero de 2010

Altibajos

La manera de controlar los vaivenes emocionales pasó de largo por mi puerta. Me quiso dejar a oscuras, ciega de raciocinio... Desde entonces me gusta engancharme a cualquier luna, y tranformarme como ella: crecer, decrecer y menguar para llegar a un estado de plenitud esporádico y perecedero. Porque, por más que lo intento, no consigo ceñirme a esa fina linea de cordura que sería la vida normal. Así que me decanto por cantar, y bailar, y volar, hasta que salga el sol. Convencida de que lo mejor está por llegar, os espero. Y deseo que, algún día, podáis entender mis mensajes, sin horror, sin miedos... porque, entre tanto pasar y pasar de días normales, a veces una oportunidad con olor a romero se sienta a nuestro lado. Sólo hay que girar la cabeza y mostrarle la mejor de nuestras sonrisas.
Feliz semana.

15 de enero de 2010

Sin mirar atrás.

Hoy de nuevo he sentido la necesidad de huir, de salir corriendo y no parar hasta llegar al mar (el de allá, el del otro lado). Siempre queremos escapar después de una dura jornada laboral, o de una discusión gris, de esas que huelen a fábrica de cemento. O del miedo, a perder o a ganar, o a sentir demasiado tarde, o a dejar de sentir. Queremos escapar del ruido, del silencio, del orden y del desorden, del dolor y del placer inoportuno... Con más o menos dificultad y alguna que otra pataleta, asumimos que huir forma parte del todo que somos, o esperamos ser. Ahora bien, siendo muy optimista, diría que, en la vida, hay una huída, la más hija de puta de todas, que nos abre el corazón en canal para que vivamos con una tarea perpetua que pesa más que la losa de Baudelaire: recomponerlo, recomponernos para llegar a ser algo parecido a lo que fuimos antes del hachazo letal.
Para ello, yo me refugié en La Habana, por sus calles me iba despojando de la pena entre canciones improvisadas y botellas de ron. El sol casi hiriente de los días de aquel agosto, se encargó de quemar dónde más dolía.
Yo sé que mi lugar está allí, en un pedazo de piedra del distinguido muro del Malecón, desde donde el mar parece abrazarte, y susurrarte que el mundo contigo es más bonito. Desde donde todos te arropan, sin ni siquiera conocerte, porque no tienen ni puta idea de lo que es la indiferencia.

PD. Esta noche celebramos el cumpleaños de Francesc, y lo haremos con botellas de Ron. A Francesc (y a Olga) les conocí en La Habana y ellos no lo saben pero, cada vez que brindo con ellos, les agradezco que aquella noche de tango y droga decidieran salvarme.

10 de enero de 2010

El hombre es un lobo...

Parece bastante obvio que no existen pactos gratuitos, ni desinteresados. En ocasiones, este sentimiento crece, y sigue creciendo hasta desproveer de mi mente cualquier connotación de buen gusto. Así que esta tarde, de domingo cómo no, pienso en cuánta razón tenía el bueno de Hobbes...

14 de diciembre de 2009

Diciembre...

Y entonces llegó el frío, y derritió un montón de corazones congelados por el desuso, y aprovisionó de ilusión lo que antes era insomnio, y se colocó sobre sus cuerpos para que un abrazo fuera insuficiente. Hoy lunes, demos la bienvenida al frío :-)

27 de noviembre de 2009

Por Amelie (a la mierda el tendero)

Tener un mal día. O dolor de cabeza, demasiado trabajo. No estar de humor (qué ridícula resulta esta expresión si te paras a analizarla). Sentirse cansad@... frases que, frecuentemente, utilizamos para justificar nuestra mala leche o, en mejor medida, ciertas poses pseudoformalísimas, políticamente correctas...
Algunas veces, directamente, no tenemos ningunas ganas de justificar nada ante nadie y pasamos a enmudecer (o refunfuhablar), provocando en nuestros allegados una sensación de desconcierto, miedo, culpa...
Pasen y entren, sean bienvenidos al maravilloso mundo de los humanos, buscadores de razones y causas externas, escapistas de nosotros mismos y alrededores, protas de un sinfín de tesis, retesis, másters, ciclos, reciclos, triciclos...
Por eso, en primera y última instancia, lo mejor es protegerse y, aún así, andarse con ojo, porque el daño, aunque involuntario –o eso quiero pensar-, es gratuito, y a día de hoy, todavía existen algunos que, puestos a racionalizar recursos, sacrifican la esencia, la vida... para permanecer inertes, cansados, moribundos...
PD. Hoy estoy contenta y, lo mejor de todo, nadie puede cambiar este hecho.

13 de noviembre de 2009

Motivos para sonreír

- Notar el roce de tu mano cuando me pasas la cerveza.
- Un mensaje de buenos días a primera hora de la mañana.
- Un concierto de algún cantautor desconocido.
- Tener la certeza de que las tres horas que pasé cocinando sirvieron para algo.
- Las performance nocturnas.
- Lo siguiente a las performance nocturnas.
- Los atentados contra la monotonía.
- Los discursos de algún humorista-político.
- Hacer planes para una inminente borrachera.
- La retahíla de tonterías que diariamente aprende mi gato.
- Verte feliz, verla feliz, verle feliz.
- Despertar de un sueño contigo.
- Las guerras de almohadas.
- Ganar al trivial.
- Llevar la razón. Perder la razón.
- Revisar la caja de entradas de conciertos y sentir que sé aprovechar el tiempo.
- Anular una reunión para pasear por las callejuelas del centro.
- Apoyarme en tus piernas y quedarme dormida.
- Ir de compras con Jor.
- Girar mi cabeza hacia la derecha durante las 7 horas de jornada laboral.
- Quedar con mi gente y desarreglar el mundo con 10 o 12 birras.
- Recordar tiempos mejores. Mejorar los malos tiempos.
- Perdonar. Ser perdonada. Querer. Ser querida.
- Saber que, cuando termine de escribir esto, seguirá siendo viernes.

Embriagaos

"Hay que estar siempre ebrio. Esto es lo único. Para no sentir el horrible fardo del tiempo que rompe vuestros hombros y os inclina hacia la tierra, hay que emborracharse sin tregua.
¿De qué? De vino, de poesía o de virtud, como gustéis. Pero embriagaos.
Y si alguna vez, en la escalera de un palacio, o en el borde de un foso, o en la soledad melancólica de vuestro cuarto despertáis ya disminuida o desaparecida la embriaguez, pedidle al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que canta, a todo lo que habla, preguntadle qué hora es.
Y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, os contestarán: "Es hora de embriagarse. Para no ser los esclavos martirizados por el tiempo, embriagaos constantemente. De vino, de poesía o de virtud, como gustéis."

Baudelaire

Bueno, los siguientes dos días voy a seguir el consejo del poeta. Los siguientes dos años voy a seguir sus consejos, o el resto de mi vida...

8 de noviembre de 2009

Palabra por palabra

Calentando los pocos motores que nos quedan para esta tarde...

Palabra por Palabra
Lo sé, lo sé, dicen que estoy como una regadera
El caso es que la noche me confunde y quiero repoblar con flores todas las aceras
Lo sé, lo sé, quizá no hemos ganado la partida
Pero como a nadie le amarga un dulce le puse azúcar a los golpes que me dio la vida

Sugiero hacer lo mismo que Amelie le hizo al tendero
Que Peter Pan visite una favela
Que un niño lea cuentos pa dormir a sus abuelos
Sugiero que los viejos vean el video de Pamela
Que los gatos abracen a los perros
¿Por qué no ir a buscar en la piscina a una sirena?

Palabra por palabra doy la vuelta al mundo en que vivo
Si te miento es porque te quiero decir la verdad
En la vida real, tu lo sabes, siempre gana el coyote al correcaminos
Con el mundo al revés quizá hoy haya paz en Bagdad

Yo quiero que un lunes de estos caiga en domingo
Que un ronaldinho sea presidente
Que los chulos de barrio lloren con el principito
Yo quiero que al que le sobre el tiempo me lo preste
Que me hacen falta 2 pa hacer un trío
Tu tirale los tejos a la novia de tu jefe, de tu jefe

Palabra por palabra doy la vuelta al mundo en que vivo
Si te miento es porque te quiero decir la verdad
En la vida real, tu lo sabes, siempre gana el coyote al correcaminos
Con el mundo al revés quizá hoy haya paz en Bagdad

Palabra por palabra doy la vuelta al mundo en que vivo
Si te miento es porque te quiero decir la verdad
En la vida real, tu lo sabes, siempre gana el coyote al correcaminos
Con el mundo al revés quizá hoy haya paz en Bagdad

Con el mundo al reves quizas hoy haya paz en Bagdad

Marwan

PD. Sí, con esto dejo el rollo cantautor por un tiempo (pesaos!)

1 de noviembre de 2009

No te quiero tanto

Algún día conoceré a este chico y le diré, tal y como Lucía le dijo a Lorenzo, que sus canciones se me han agarrado por dentro y no me sueltan. Por más que lo intento, no me sueltan.

Me ha llamado caballero
la puerta de un lavabo.
Me he mirado en el espejo
y no era cierto, y he llorado.
Hoy no tengo la cabeza
como para hacerte un tema y ando.
Ando equivocado y sin camisa,
soy un carnaval de Cádiz y ando.
Y guardo en la memoria el equilibrio
de un Domingo atravesado,
y guardo aquel retrato de tu pecho
que escondí en el calendario.

Te he dejado en la despensa lunas,
si acaso es que oscurece.
Creo que se hace tarde y ya empezó la orquesta.
Busca entre la gente
caras demasiado cuerdas
para un escenario cada Viernes,
esperé hasta el Sábado
y la feria fue cambiándome la suerte.

Pongamos que te pongo y tú me pones
el derroche entre las manos.
Pongamos que él te llama y no le coges,
y se nos juntan los labios.

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto
como para no ver que hay gente aquí a mi lado.

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto
los días de Domingo que pesan como años.
No te quiero tanto...

Qué hacemos de los dos ahora
que ya me quiero un poco,
que me moja el mar del sur los pies.
Me moja y no estoy solo.
Medio loco como tú, como aquel verano azul
que se nos fue de las manos.
Despierta ya, mi bien,
despierta que ya amaneció,
que otra vez nos llama hacienda,
que hay atasco en la M - 30,
y aún nos quedan fuerzas
para medio asalto en la calle Libertad.


Pongamos entre los dos dos Gyn Tonics
en lugar de tu abogado.
Pongamos que él te llama y no le coges,
y se nos juntan los labios.
Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto,
pensándote después de un polvo en cualquier baño.

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto,
buscando no encontrarte perdido en otros brazos.
No te quiero tanto...
Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto,
si acaso es que te ciega la luz de un escenario.

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto,
que tengo más amigos que tú soldados raso,

No te quiero tanto...



PD. A ti, que en estos momentos rozas mi codo.

Refuckeando

Después de varias escuchas del nuevo disco de EUKZ he de destacar la siguiente canción (que no encuentro en youtube para colgar por aquí...).

Véndeme algo que no pueda pagar.
Convénceme de que soy
como el que vive en la colina.
Con tanto coche y tantas queridas
andaba yo hacia arriba, salía de la ruina.
Ay yo no me esperaba...
que no sabía, que no me caería.
Ay yo no lo esperaba,
no, ahora maldigo el día que vendí mi vida.
Véndeme algo que no pueda pagar.
Convénceme de que soy
como el que vive en la colina.
Con tanto coche y tantas queridas
"refuckeando" gracias al libre mercado.
Esclavizado y sin un guil
para pagar manutención
en esta especie de prisión
que llaman recisión.
Anda, primo, mira
también hay terrorismo y bandolería en la economía.
Ay, yo no lo esperaba, no.
Ahora maldigo el día en que vendí mi vida.

El último ke zierre (La Burbuja)

30 de octubre de 2009

Recuerdos

Haciendo limpieza en mi escritorio, encontré esta historia, una especie de cuento que escribí con "diecialgún" años y que presenté en un concurso literario. No gané, claro. Pero a mi me encanta. Lo pensaba destruir, pero creo que por aquí estará más cómodo.

“Te recuerdo Amanda, la calle mojada...”. A estos versos del maestro Jara recurrió Lola para dar nombre a la más bella de sus creaciones: Amanda. La pequeña se presentó un día de lluvia. Las calles esbozaban un ambiente de sobriedad inoportuno y en los tejados no se oían los cantos habituales de los muchachos.

Amanda vino al mundo sonriendo, o eso decía, orgullosa, su tía Leire. Y sonriendo conquistó el corazón de aquellos que la miraron.

Cuando la madre de la bien nacida se hubiera recuperado del parto, la destartalada alcoba de los Guevara se disfrazó, por un día, de fiesta y, entre ron y humo del más sabroso puro, celebraron la llegada de Amanda a son de salsa, merengue y un siempre lejano susurro de la voz cansada del viejo comandante. Hasta las tantas de la madrugada duró la alegría, que hubiera continuado en el ancho paseo central si la lluvia hubiese remitido o, al menos, rebajado su intensidad.

Leire, que tenía más que asimilados los falsos poderes mágicos que las viejas del barrio le habían adjudicado, pronto culpó a la lluvia de la inminente desdicha de la pequeña Amanda.

“Cuídate de las tormentas, mi linda. Y aléjate de todos aquellos cuyos ojos alberguen tempestades”, le decía en numerosas ocasiones.

Y no andaba mal encaminada la vieja porque dos semanas después, aquejada de un fuerte dolor en el pecho, murió Lola, en el mismo momento en que en la isla paraba de llover.

“Ilusionista”, así se autodefinía Lola; desde muy joven sintió un vínculo extremadamente fuerte con los niños a quienes decidió, encantada, dedicarles su tiempo, su talento, su vida.

Lola deslizaba la cansada pluma sobre el papel con la agilidad de una bailarina de danza clásica y el resultado eran los más bellos cuentos jamás narrados. Cuentos que sólo podían entender los niños y, en caso de existir, los “ilusionistas”. Por la noche, nunca nadie la vió.

El llanto de Amanda rompió el silencio forzado que reinaba en la casa, la misma que hace unas semanas se disfrazaba de alegría.

“Mírala, pobrecita. Es como si supiera que ha perdido a su madre”, comentaba Leire.

Y claro que lo sabía, como también sabía que ya jamás habrían más “ilusionistas”.

La vida de Amanda transcurrió como la de cualquier otro niño de su entorno. Por las mañanas acudía a la escuela de la calle central y por las tardes ayudaba a su tía Leire con las tareas domésticas.

No tardó mucho tiempo la pequeña Amanda en crecer, quizá menos del justo para una niña. Al principio recurrió a su desmedida belleza para disponer de sus primeros ingresos, al final pagaba con sus desmedidos ingresos los retoques que necesitaba para ser la más bella de las jineteras.

“Si su madre levantara la cabeza...”, decían las atrevidas lenguas, que también imaginaban a la joven durante el día. Sí, imaginaban, porque nunca nadie la vió a la luz de la mañana, ni de la tarde; sólo la amaban en la oscura noche.

Gracias al sueldo de Amanda, su tía pudo envejecer en paz. Fiel a su desfasada ideología, la vieja predicaba, con la vaga tranquilidad del que dice la verdad, los versículos del manifiesto y fingía no darse cuenta de que su pregón había dejado de interesar a quienes, más por respeto que por convicción, la escuchaban atentos.

También gracias al sueldo de Amanda podían comer pasteles y golosinas los muchachos de su rellano, doce o trece creo que eran. Extraña era la noche en que Amanda no les comprara, antes de acudir a sus encuentros clandestinos, una bolsita de maní.

También Amanda usaba su sueldo para adquirir el cebo de los viejos camaradas que pescaban a orillas del cristalino Caribe. Ellos eran felices enhebrando los anzuelos con sus torpes manos, deshojadas a causa del duro trabajo de vivir sin libertad. Unas manos que Amanda admiraba como si de diamantes, siempre puros, se trataran. También amaba a los viejos pescadores, en sus ojos no había tempestades.

El sueldo de Amanda también servía para pagar los libros de sus compañeras de viaje. Si bien la carrera no les suponía coste alguno, así de espléndido es nuestro régimen, los libros merecían ser pagados, y bien pagados.

También con el bienvenido y maljuzgado sueldo se permitía el lujo, en un lugar del mundo donde no existen los lujos, de comprar textos, historias de aventuras, leyendas con los más extravagantes personajes... material que la inspiraba a la hora de escribir los más bellos cuentos jamás narrados. Cuentos que sólo podían entender los niños y, en caso de existir, los “ilusionistas”. Cuentos que todas las mañanas, Amanda colocaba cuidadosamente sobre un banco de piedra situado en el viejo cementerio de las afueras, ese que pocas veces recibe visitas. Y allí, Amanda respiraba hasta llenar los pulmones de calma. Y allí, Amanda contemplaba el cielo, ese que sólo allí se puede contemplar, un cielo libre de discursos, libre de dólares, libre de tristeza. Y allí, Amanda leía los cuentos que, en su día, escribió su madre. Y lloraba, y llovía... Y ambas entendían todos los cuentos porque las dos eran “ilusionistas”, porque las dos eran unas niñas.

29 de octubre de 2009

El tiempo

Todo vuestro. Para que lo dediquen a sus labores. No quiero vuestras sobras (de tiempo, claro), resulta menos costoso vivir detrás, en la sombra, sin esperar nada. Porque, finalmente, el tiempo sólo avanza, jamás se detiene, ni retrocede... así que no hay ley más aplastante: dedíquenlo a lo que más feliz les haga; los demás ya saldremos de ésta.

PD. A la gente importante, los de arriba.

28 de octubre de 2009

Visa para un beso

Ayer mismo descubrí a este muchacho, cuyas canciones me parecen extraordinarias (me ahorraré explicar el resto de su atractivo)... A lo que vamos, acostumbra a frecuentar "La tertulia", un garito granadino por el que se dejan caer cantautores tipo Quique soybohemio González, Rebequita, Paco Cifuentes...
Ahora mismo me encuentro delante del PC buscando vuelos baratos para escaparme un fin de semana. Me voy a La Tertulia, me parece una buena razón para regresar al sur.

Llueve.
No hay mal que por bien no venga.
La radio me sabe a hierba,
se aprieta los dientes.

Quieres la libertad de mi celda.
Súbete la falda y, mientras,
haces que me quieres.

Subido al cuarto del paraíso
que me pinta abecedarios.
Al borde, cualquier asfalto
se aleja y desaparece...

Mira, han vuelto a robarme
y pienso marcharme tan lejos...
Vienes por tangos a Buenos Aires.
Anda, que si hoy no te pones bragas
salimos a la terraza
y me hago unos cantes.

Prefiero, por hoy, un problema nuevo
a recordar tu equipaje saltando de mi
terraza,

cerrándome todos los bares.

Y ya ves que, el amor,
si no muere te lo matan.

Guarda para ti la carta de marfil
debajo de la manga de aquellos años.
Quédate a dormir, no hay calefacción.
Tan sólo una más, el último trago.
El último trago...

Hay un arco iris blanco y negro
ahora en cada habitación
cuando lloras a escondidas.

No se parte el corazón.
Busco visa para un beso,
buscas algo de calor,
y esta noche hay luna llena;
lleno dos vasos de ron
por si acaso hay una tregua de caricias
y en la zona vieja se oye tu canción.


Cómo puedo estar tan lejos de la orilla,
si hace tiempo nos cubría la razón.
Ay amor, si la ves, no le digas donde estoy.

Guarda para ti la carta de marfil
debajo de la manga de aquellos años.
Quédate a dormir, no hay calefacción.
Tan sólo una más, el último trago.
El último trago...

Andrés Suárez

27 de octubre de 2009

Un lugar en el mundo

Estos últimos días he vivido rodeada de pequeños y grandes tesoros, momentos únicos, probablemente irrepetibles... regresaron las mariposas, y regresaron tus manos. Esta tarde, enumerábamos esas pequeñas vivencias que nos hacen un poco más felices, recordábamos canciones que lo fueron todo, escenas de películas... Hay cientos de secuencias que consiguen hacerme despertar de la inopia que produce la cotidianidad... pero, sin duda, esta es la más bella. Hoy la vuelvo a ver, y, quizás porque estoy más perdida que nunca, la siento muy cerca.

PD. Pienso que algo parecido a esto debe ser la felicidad... (Esta es una entrada algo extraña, pero yo me entiendo).

Imaginar los sitios posibles donde estabas...

Imaginar los sitios posibles donde estabas,
verte llegar sin noche a La Tertulia,
reconocer tu voz apresurada
al contar una anécdota
o preguntar por mí,
saber que nos mirábamos antes de conocernos,
son capítulos largos de mi vida.

Supongo que también te dejarán a ti
este mismo vacío,
esta impaciencia por estar sin nadie
mientras se nos olvida
todo el calor que duele de olvidado.

El naufragio es un don afín al hombre.
Después de que sucede
suelen tener las huellas
esa incomodidad que tienen las mentiras,
el recuerdo es un dogma,
la soledad el pecho que tú me acariciaste.

Pero cambiando de conversación
el tiempo -buen amigo
que deforma el pasado como el amor a un cuerpo-
hará que cada día no parezca un disparo,
que volvamos a vernos una tarde cualquiera,
en un rincón del año y sin sentir
demasiada impotencia.

Será seguramente
como volver a estar,
como vivir de nuevo en una edad difícil
o emborracharnos juntos
para pasar a solas la resaca.

Igual que quemaduras debajo de los dedos,
en un segundo plano
seguiremos presentes y esperando
ese momento exacto del náufrago en la orilla,
cuando al salir del mar
me escribas en la arena:
«Sé que el amor existe,
pero no sé dónde lo aprendí».

Luis García Montero.

PD. Parece que por fin todo empieza a cobrar sentido, parece que he regresado.

21 de octubre de 2009

Y canciones de los Rolling...

Bueno, haremos caso a Sandra punkideloscojones Martínez y cambiaremos de tercio (en lo que a forma se refiere, porque el fondo sigue siendo "cantautoroide"). Una de Los de Marras (con su permiso, Sr. Ismael), que se dejaran caer por la KGB el 14 de noviembre y, si nada nos lo impide, allí estaremos (y uso el verbo "estar" porque creo que es el más razonable... quién sabe, igual hasta "vemos").
Esto es todo amigos.

20 de octubre de 2009

Peor que el olvido...

Hace algunas semanas dediqué una entrada a esta canción. Hoy lo vuelvo a hacer. Y posiblemente lo haga en muchas otras ocasiones, porque me parece realmente cojonuda, sin más.
Del 5 al 8 de noviembre se celebra el festival Acróbatas (que combina un poco de música y poesía). El viernes 6 seguramente suene esta canción, y yo espero estar allí para escucharla (aprovecho para hacer un llamamiento a algún alma caritativa que quiera acompañarme...)



http://www.festivalacrobatas.com/

19 de octubre de 2009

Spleen

Nunca he comprendido el motivo por el que, de pequeños/jóvenes/adolescentes/etc, nuestros "profes" nos hacían memorizar poesía; en mi caso concreto, sospecho que mi maestra de lengua/literatura odiaba tanto su profesión que, en algún momento de su vida, decidió convertir la enseñanza en un castigo para las 20 criaturas con las que tenía que compartir la mayor parte de su tiempo. Suerte que algunos años más tarde encontré el atractivo de dicha materia entre guitarras y litros de kalimocho. El caso es que durante aquellos años de tortura estudiantil, llegué a aprenderme dos poemas. Obviemos el primero y pasemos directamente a la parte interesante: Spleen... No sé cómo pero esta tarde sentí la necesidad de recurrir a la poesía "maldita". Baudelaire, cómo no. Y allí estaba Spleen, recordándome que, a los 18 años, y por mucho que nos empeñáramos, no había cielos grávidos ni espíritus gimientes...

Cuando el cielo bajo y grávido pesa como una losa
Sobre el gimiente espíritu presa de largos tedios,
Y el horizonte abarcando todo el círculo
Nos depara un día negro más triste que las noches;

Cuando la tierra se ha convertido en un húmedo calabozo,
Donde la Esperanza, como un murciélago,
Se va dando golpes contra las paredes con sus tímidas alas
Y chocando la cabeza con los techos podridos;

Cuando la lluvia esparciendo sus inmensos regueros
Imita los barrotes de una vasta prisión
Y un pueblo mudo de infames arañas
Viene a tender sus trampas en el fondo de nuestros cerebros,

Unas campanas empiezan de pronto a tocar furiosamente
Y lanzan al cielo un aullido espantoso,
Como los espíritus errantes y sin patria
Que se ponen a gemir con porfía.

Charles Baudelaire

18 de octubre de 2009

Alguien quisiera carretear conmigo...?

Claro. Quiero carretear por las calles de Chile, por cualquier calle, maldiciendo dictadores, o brindando por nuestros héroes. Salir de estas cuatro paredes, respirar de nuevo, sentir que no es demasiado tarde, ni demasiado pronto, ni demasiado nada... sentir que este "ahora" es sólo nuestro y que, entre los dos, no hay cientos de kilómetros de distancia... sentir, en definitiva. Quiero morirme si llegas un segundo tarde, y estallar de felicidad si este mismo segundo decide adelantarse. Quiero que sonrías, ir al entierro de todas esas canciones tristes que suenan en tu guitarra, o mirarte mientras duermes...
Quiero ser capaz de admirar la belleza de esta canción, sin tener que recoger mi corazón en pedazos cada vez que la escucho. Y si no puedo tener nada de esto... quiero volver a La Habana, plantarme delante del Malecón infinito, sortear mis pasos entre trago y trago de ron... y, como aquella tarde de hace tantos años, sentir que los mejores días aún están por llegar.
Feliz semana



"Salimos del bar borrachos, agarrados de la mano..."

15 de octubre de 2009

Los sonidos del silencio

A día de hoy, todavía no he aprendido a agradecerle tantas cosas... Supongo que es una cuestión de caracteres, o incompatibilidad, el caso es que nuestra relación siempre ha sido un tanto amarga.
No acabo de encontrar el modo de agradecerle, por ejemplo, toda una vida dedicada a mi felicidad, quizás porque me jode profundamente que tanto esfuerzo en este sentido no haya dado demasiados frutos... Admirable, sin duda, su fortaleza, su rapidez y eficacia a la hora de construir bloques de acero impenetrables, escudos protectores de un corazón marcado por el hambre, el frío, la pérdida... la vida misma.
Envidio sus ganas de luchar, quisiera tener las ideas tan claras como él (pese a que no comparto la mayoría de ellas). Su manera de amar es casi letal, en eso supongo que nos parecemos, nunca hemos sabido querer, o al menos de una manera justa.
Atribuirle también mis múltiples miedos e inseguridades me parece una insensatez, así que desviemos la mirada hacia todo aquello que nunca podré pagarle: la pasión por la música; la aventura de creer que podemos mejorar; la necesidad de una mirada, de una aclaración, de una sonrisa; la falta de vergüenza, a veces extrema pero dotada de un toque cómico que espero conservar de por vida...
Fin de esta entrada... no tengo más ganas de llorar esta semana. En cualquier caso y, aunque nunca leerás esto, te quiero y no hay en el mundo litros de absenta que puedan menguar el dolor que siento cuando pienso en que puedo perderte.

PD. Dediquemos esta entrada a todos los padres, que, de forma más o menos acertada, se adentran en la montaña y esperan llegar a comprender los sonidos del silencio.

Memoria de jóvenes airados

"Nosotros que somos los de entonces
los que no tenemos donde,
los que siempre hablamos solos...

Nosotros que no formamos parte
decidimos seguir al margen
viviendo en el alambre

Memoria de jóvenes airados
vive al norte del futuro
y al sur de la esperanza...

Cautivos, en reinos conquistados
donde habitan los silencios
donde ya no queda nada

memoria de jóvenes airados....

Nosotros que estamos siempre alerta
marcamos la diferencia
sin haceros reverencias

vivimos, caminamos sin aliados
amamos como soñamos
soñamos siempre armados

Memoria de jóvenes airados
vive al norte del futuro
y al sur de la esperanza...

cautivos, en reinos conquistados
donde habitan los silencios
donde ya no queda nada

Memoria de jóvenes airados...."

Loquillo

Muchas felicidades Marcel.

13 de octubre de 2009

A la altura del perejil...

Siempre encuentro una canción de Marea dónde refugiarme, dónde enterrar el miedo... Definitivamente, la música es el único idioma que quiero entender, las personas me parecen de lo más complicado, me deprimen.
Me cortan los silencios, inminentes, se enmarañan alrededor del cuello, y me ahogan. El tiempo pasa entre sutiles castigos, o silencios... Casi siempre huimos, de nosotros mismos quizás; dejemos que alguna canción termine con vuestros infinitos silencios.



La vamos a tener si no puedo dar trotes,
si quieres meter alpiste en mis barrotes,
y no hay dios ni fe que me discuta,
que me vuelvo muy hijoputa si me da...
prefiero tener vacío el comedero,
ya le tiraré bocaos al mundo entero,
luego miraré donde lo escupo,
se revuelve y yo me ocupo de mirar...
Si no hay pa comer me subiré al manzano,
para verlas venir en un carromato
de cosas por hacer, de ciegos dando palos,
que la vida es muy puta y yo me he vuelto muy malo,
y si encarta soledad, pues soledad pal saco,
lo mismo me dará dar como ser dado,
que no pienso dejar ná de ná pa los gusanos,
la luna me maúlla pa que yo menee el rabo,
A la altura del perejil se han quedado todos mis sueños,
me hago un vestido con tó lo que he perdido
y ya tiene sentido sonreir,

lleva volantes pa mentir, para ondularme como el trigo,
y así decir, que desde que te has ido
la bailo igual contigo que sin ti,
Si intentas comprender mis noches de desvelo
me quieres comprar con puñaos de caramelos,
manojos de perder, con jugo de los charcos,
machaca el almirez, me tienes en tus manos,
y ojalá te vaya bien, y pa pasar el rato
tú siembra para ti, y más cuando me callo,
me callo lo que hay, lo que hay es lo que toca
y pa tocar el corazón es mejor no abrir la boca,

A la altura del perejil se han quedado todos mis sueños,
me hago un vestido con tó lo que he perdido
y ya tiene sentido sonreir,
lleva volantes pa mentir, para ondularme como el trigo,
y así decir, que desde que te has ido
aún nadie me ha vencido,
Hoy quiero poner mi reino de despojos en estos lugares,
donde la primera vez pusimos al alba a hacer malabares,
y no he de volver a ver el sudor empañando portales,
me sale tan mal cuando miro hacia atrás...
Me abriré las venas, me saldrán palabras,
guárdate el cencerro, pónselo a otra cabra,
que a mí no me cabe, que llevo colgando
demasiadas llaves, todos los quebrantos,
A la altura del perejil se han quedado todos mis sueños,
me hago un vestido con tó lo que he perdido
y ya tiene sentido sonreir,
lleva volantes pa mentir, para ondularme como el trigo,
y así decir, que desde que te has ido...
No me pienso quedar, ni un momento ni un rato,
para planear quién pagará los platos
de mi desespere, mi sofoco,
sé de quién se ha vuelto loco de esperar,
la vamos a tener...

12 de octubre de 2009

Refugios... Canciones...

No encontré nada mejor para expresar esto que me sucede con ciertas canciones, con la música en general, con mi vida en particular...

"Las canciones de toda la vida forman parte de nuestra piel, porque hemos aprendido con ellas lo que significa un dolor o una caricia, la verdad de una sombra o de una extrañeza. Reconocemos los amores radicales del que cuenta las arenas del mar. Aprendemos a sentir la humedad de la lluvia, no por el agua que cae, sino por la gente que corre. Nos enfrentamos en el espejo a los fallos de nuestro propio corazón. Hablar del alma propia es hablar de todas las almas. Por eso, cuando se bajan las escaleras y se pide un taxi que nos lleve al aeropuerto, sabemos que en cualquier lugar del mundo habrá una botella de vino y un amigo con el que retorcer canciones en la madrugada. Por eso sabemos también que cualquier lugar del mundo nos devolverá siempre a la casa que acabamos de cerrar".

Luis García Montero(El País 26-09-09)

PD. Acabo de escuchar un tema de lo que será el nuevo cd del maestro Sabina... Me quedo con esta frase: "que sepas que el final no empieza hoy".

Feliz semana.