“Sólo a oscuras se puede ver el alma de las piedras. Cada una tiene el alma de un color y de una forma distinta. Con la gente no sirve, chavales, sólo funciona con las piedras. Para la gente todavía no se ha inventado nada.”
Me acaban de regalar el modo de empezar el fin de semana con una sonrisa... O de perpetuar la que tengo desde el viernes pasado.... Felicidad, qué bonito nombre tienes.
Cuánto tiempo hacía que no descubría un grupo que me enganchara tanto.. Creo que podría decir, por infinidad de razones, que han desviado la machacona tónica que presidía alguno de los aspectos de mi vida. Gracias R. por regalarme tanto oxígeno.
PD. El viernes 31 tocan en Zac, un día antes del maestro Chaouen y yo pienso, ¿no es una maravilla esto de las casualidades?
En ocasiones, recurrir a una canción es la manera más sencilla y práctica de expresar aquello que sentimos. En este último año he vivido experiencias que han transformado mis adentros y mis afueras, del mismo modo que el mar moldeó la piedra que viste de azul el baúl que encontré contigo.
No es ésta la entrada que soñé para ti. Que la vida, el tiempo y los árboles te regalen magia, ojalá aprendas a usar la barita.. No soy bruja, ni vidente.. a veces, todo es más sencillo, basta con respetar, cuidar y proteger a las personas que te quieren. Siempre pensé que eso era una de las leyes de la vida, ahora sé que no.
Hasta siempre.
Tengo la cartera repleta de abrazos vacíos
Guardo en un rincón recuerdos de hazañas salvajes
He tenido a bien esconderme
He marchado sin equipaje
Creo tener la impresión de haber burlado al destino
Dime si recuerdas haberme besado a escondidas
Dime que recuerdas haber prometido quedarte
Di si has olvidado prohibir al sol aparecer aquel día
Di dónde han logrado esconderse los nervios por verte
Conozco imitaciones baratas del diablo
Puñaladas traperas con cuchillos de plástico
Balas de fogueo usadas a bocajarro
Y me dejé manejar como un muñeco de trapo
Como un muñeco de trapo
Se pudre la madera, otro varapalo
Tras el dibujo de un dios yo sólo veo un payaso
Queda recoger el percal y aprovisionarse de abrazos
No tenemos fe
al otro lado de esta vida
sólo espera el rock and roll
lo dice la calavera que hay entre mis manos
baila, baila el rock and roll
para el rock el tiempo y la vida son una miseria
el alcohol y el haschisch no dicen nada de la vida
sexo, drogas y rock and roll
el sol no brilla por el hombre,
lo mismo que el sexo y las drogas;
la muerte es la cuna del rock and roll.
Baila hasta que la muerte te llame
y diga suavemente entra
entra en el reino del rock and roll.
Leopoldo M. Panero
PD. Reengancharme a Panero, era sólo una cuestión de tiempo y miedo. Ya no hay marcha atrás, esnifo esos versos que me transportan al lugar del que no quiero salir.
"Más de cien palabras, más de cien motivos para no cortarse de un tajo las venas. Más de cien pupilas dónde vernos vivos, más de cien mentiras que valen la pena".
Por infinitas noches sabineras. Por compartirlas con vosotras.
Completamente viernes. Sol y luna sabinera para finiquitar una semana que parecía no terminar nunca. Huyamos, Sandra, Núria, Asun y Bea, porque quedan infinidad de islas para naufragar.
Maestro Varona, adelante.
"La coneixeu aquella sensació de quan vius una vida que no et toca? I tant que la coneixeu aquesta sensació! Tots la coneixem. Aquesta sensació que la vida és una cosa que passa en un altre lloc..
La coneixeu aquella sensació de quan vius una vida que no et toca? És el contrari de la plenitud, la plenitud de sentir-se viu, i saps que ets viu, que no és l'últim dia de la teva vida, que ets immortal, quan sents al pit l'espiga de foc que et fa únic, la llibertat. Els petits i grans moments de llibertat quotidiana són la gran declaració d'independència".
"Os juro que saber que puedes confiar en la otra persona, que nunca te mentirá, que siempre te dirá la verdad cuando se lo pidas, no tiene precio.. Te hace sentir fuerte, muy poderoso. Y es que la verdad mueve mundos.. La verdad te hace sentir feliz… La verdad creo que es lo único que importa.."
Albert Espinosa
PD: Me gusta cuando encuentro en algún papel las enseñanzas de mi madre. Feliz finde!
Hay quién dice que de los miedos nace el coraje, y de las dudas las mayores certezas. Afirman por ahí que en los extravíos nos esperan nuestros hallazgos porque es preciso perderse para volver a encontrarse. Hacía tiempo que no sentía la necesidad de escribir nada, tal vez porque estaba lo suficientemente perdida como para no encontrar razones por las que detenerme a sentir ninguna palabra. También sucede que suelo encontrar las mejores ideas durante las noches de borrachera, en algún concierto o en los momentos en los que me invaden las ganas de acabar con todo, no parece sensato coger papel y boli en cualquiera de esas situaciones.
El tiempo aprieta sin tregua, y tal vez mañana no estemos en disposición de vencer. Hay batallas con nombre y apellidos, con fecha de caducidad. No consuela el saber que vivimos rodeados de mentes enfermas de verdades absolutas, de consciencias, esas grandes refugiadas bajo el sólido velo de nuestro miedo a sentirnos culpables. Estamos condenados a convivir con la amenaza de la traición, que pocas veces acecha de frente. El uso de las palabras como moneda de cambio es el terrorismo de estas calles, hoy bañadas en lluvia. Y palabras como honestidad, amistad, solidaridad, esfuerzo, lucha.. sólo se intuyen en las miradas de algunos niños.
Entre todo este entramado de "peros", me veo en la obligación de rescatar un "sin embargo", porque no hay tranquilidad y calma más placentera, que la de compartir huidas con todos vosotros. Sólo por eso, merece la pena seguir encontrándome.
Que alguien te regale ésto.. Mi estómago tiene -ahora mismo- doscientos nudos.
"No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de que sus caderas...
ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da.
Pero además la he visto -seria- ser ella misma y en serio que eso no se puede escribir en un poema.
Por eso, eso que me cuentas de que mírala cómo bebe las cervezas y cómo se revuelve sobre las baldosas y qué facil parece a veces enamorarse.
Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo y a la mierda con la autodestrucción...
Todo
eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me
sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.
Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente para decirte, venga, hazte un peta y me lo cuentas.
No sabes lo que es despertarte y que ella se retuerza y bostece, luego te abrace, y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy el primero que entiende el que pierdas la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras y los huevos por un mínimo roce de mejilla.
Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte son algo con lo que ya cuento.
Quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos. Que yo también la veo.
Que cuando ella cruza por debajo del cielo sólo el tonto mira al cielo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior.
Que conozco su voz en formato susurro y formato gemido y en formato secreto.
Que me sé sus cicatrices y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ría, y me sé lo de sus rodillas y la forma de rozar las cuerdas de una guitarra.
Que yo también he memorizado su numero de telefono pero también el número de sus escalones y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías.
Que no sólo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores, y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo). Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella, rendida a ese puto milagro que supone que exista.
Que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos, y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que le puso el camino, y la he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.
Que lo de "mira sí, un polvo es un polvo", y eso del tesoro pintado de rojo sobre sus uñas y sólo los sueños pueden posarse sobre las letras de su nombre.
Que te entiendo. que yo escribo sobre lo mismo. sobre la misma. Que razones tenemos todos. Pero yo muchas más que vosotros".
Creo que debo ser una de las personas que más cobra en mi trabajo. Destellos de felicidad que te susurran: ei! qué bien lo estás haciendo.. ¡Feliz jueves!
.. estaba en tu cama..
Por acomapañarme en mis años de adolescencia, tiempos en que estar desesperada era, simplemente, una obligación. Y ahora sí, a la mierda las puñaladas, aquí estamos.. Preparad@s para el rock n' roll.
"Ahora es el momento de volver a empezar, que empiece el carnaval, la orgía en el Palacio de Invierno, de banderas y besos. Se cayeron mis alas y yo no me rendí, así que ven aquí, brindemos que hoy es siempre todavía.." (Ismael Serrano)
Momento de agradecer. Porque renacer con tantas personas maravillosas cerca, es renacer feliz. Por currar con nosotros, pero sobre todo, por currar con nosotros derrochando alegría. Por ofrecernos vuestras manos, vuestra comida y vuestra casa.
Y a ti.. Por ti. Moulin Rouge: "Lo más grande que te puede suceder es que ames y seas correspondido".
Genios que canalizan y transforman en arte su eterno desarraigo y malestar. Anoche nos dio por recordar los años en que compartíamos piso, alcohol y Malecón. Casi siempre estaba Bowie para dar una patada a la mala conciencia.. Me gusta recordar, porque con vosotros no existen las pérdidas definitivas, si bien el estigma del tiempo late con fuerza, seguimos estando tan vivos como entonces.
Le daría al icono, esta vez cómplice, del muñequito sonriendo, pero no me gustan ese tipos de gestos. Mejor, siempre mejor, compartir una cerveza y cuatro acordes. Da igual cómo salga, seguirá siendo mi canción, mi vida, y mis amigos.
A veces sucede que esas cosas viejas que nadie quiere ya, terminan siendo las más bellas. Feliz semana a tod@s, en especial para quienes aprecian el valor de las cosas bonitas.
Creo que mi padre me llevó con 13 años a mi primer concierto, unas fiestas del PCE.. Ni puta idea de cómo agradecérselo. La música en directo es el mejor invento del mundo. Si esa música en directo viene de la mano (y la voz) de tu gente y, a la vez, te ves rodeado de más de los tuyos, la sensación tiene mucho que ver con estar en tu lugar en el mundo. En este sentido, la vida ha sido más que generosa conmigo. Y eso es exactamente lo que voy a celebrar esta noche.
PD. Día internacional de la mujer. Lucha. Ya nos felicitamos cuando tengamos algo que celebrar.
Este es el escenario. Llego a casa, un tanto cansada de casi todo el mundo. Ducha rápida, pijama. Cerveza. Abro el pc y me centro en el último mail de Jose: "Escúchalo".
Como muchas veces he apuntado, lo bueno de la hipersensibilidad es el efecto de esta sobredosis emocional. Hay canciones bonitas, y luego está Annie Hall. Hay buenas colaboraciones, y luego está Annie Hall. La segunda cerveza es para celebrar que hay personas que hacen estas cosas. La tercera va a ser por mí. Las siguientes son tuyas. Sí, quiero.
Piensen cuáles pueden ser las razones básicas para la desesperación. Cada uno de ustedes tendrá las suyas. Les propongo las mías: la volubilidad del amor, la fragilidad de nuestro cuerpo, la abrumadora mezquindad que domina la vida social, la trágica soledad en la que en el fondo vivimos todos, los reveses de la amistad, la monotonía e insensibilidad que trae aparejada la costumbre de vivir.
Al otro lado de la balanza, encontramos París. Esa ciudad, tal vez porque no se acaba nunca y porque, además, es maravillosa, puede con todo, puede con todas las causas que el hombre encuentra para ser infeliz. Pero si, además, uno en París es joven como lo era yo en aquellos días y en realidad aún no ha detectado las verdaderas y esenciales razones que puede haber para la desesperación, no se entiende que yo me sintiera tan infeliz. ¿Qué hacía, Dios mío, desesperado en París? No podía ser más imbécil.
Doy vueltas a esto y me acuerdo de este apunte de Ciorán: «París: ciudad en la que podría haber ciertas personas interesantes a las que ver, pero en la que se ve a cualquiera menos a ellas. Te crucifican los fastidiosos».
Y me digo que cuando viví en París nunca distinguí entre personas interesantes y fastidiosas, muy probablemente porque yo, con mi estúpida desesperación a cuestas, pertenecía al numeroso grupo de las fastidiosas.
Creía que era muy elegante vivir en la desesperación. Lo creí a lo largo de esos dos años que pasé en París, y en realidad lo he creído casi toda mi vida, he vivido en ese error hasta agosto de este año, que es cuando se tambaleó y derrumbó definitivamente esa íntima creencia en la elegancia de la desesperación.
"Por encima de todas las cosas, son mis amigos" (Amaral).
PD. No he tenido cojones de subir el video.
PD1. ¿Pudiera ser que todavía tenga resaca?
PD2. Gracias infinitas, tiempo hacía que no lo pasaba tan de puta madre.
- Recuerdo los motivos por los que decidí, hace años, perderme en Madrid con la única compañía de una cámara de fotos y un puñado de pensamientos marchitos.
- Recuerdo que terminé el último de García Montero, y aprendí a convivir con la genialidad de Vila-Matas.
- Recuerdo que subí a un escenario a intentar cantar, y regresé al bar que, en algún tiempo, fue mi casa.
- Recuerdo que, esa misma noche, llegué al hotel menos cansada de lo que debiera, y bebí ron para ahuyentar a los fantasmas del miedo y la soledad.
-Recuerdo barajar posibilidades y escoger la carta menos afortunada, la reina de las despedidas.
- Recuerdo que compartí Sol e indignación con los restos de lo que fue un intento de revolución.
- Recuerdo que en el Retiro conocí a Mario, un viejo gaitero que todavía sueña, siente y vive. Bella Ciao y Don Simón con cola, no necesitar nada más, buena señal.
- Recuerdo las paredes del Libertad 8, y los libros que habitan sus estanterías. Versos tan cercanos.. familia.
- Recuerdo encontrar "El lado bueno de las cosas", y llorar en calma, como si quisiera reconciliarme con la tristeza, y mirarla de frente, hacerla mía.
- Recuerdo a Pablo, incansable luchador de causas perdidas, magnífico orador. Le recuerdo bien.
- Recuerdo el frío que parte la piel en cien, el autismo que provoca en las manos temblorosas y cansadas.
- Recuerdo el violín de Marino, cerrar los ojos y sentir que todo es, en el fondo, sencillo. Recuerdo ver cómo esa idea se pierde en la lejanía, en el mismo momento en que se acaba la música.
- Recuerdo echar de menos a Jose, desear que estuviera conmigo, y hacerle partícipe de esta pequeña aventura. Recuerdo desechar esa idea y esforzarme por centrarme nuevamente en mí, sin mí o conmigo.
Madrid sabe a poesía, y -como París- no se acaba nunca.
La escucho, y la vuelvo a escuchar, y otra vez, y otra... Joder ya! ¿Quién coño se sienta mañana en un bar cualquiera a beber ron hasta perder el puto conocimiento? Rocanrol!
PD. Yo me quedé con su olor, ella me arrancó la piel. Me dijo, justo al final: no quiero volverte a ver.
Dime si consigo tocarte con este puñado
de palabras manchadas de descuido estético. Perdona por no volar
contigo sobre el generoso estruendo de imbecilidad común y
contagiosa, víctima de recortes obligados y merecidos. Volar contigo
ajenos al deambular de seres inoportunos y prescindibles, como un
portazo cuando hay poesía. Perdona por enterrarme en miércoles, no
por victimismo sino por fidelidad a Benedetti y su testamento diario.
Me infravaloras. Perdona por ahogarte con la soga de lo que ya ha
sido descubierto, en lugar de descubrir contigo nuevas formas de
ahogarme, de ahogarnos.
No sueño, recuerdo ausencias. Ayúdame
a acabar con ese pretérito imperfecto que me convierte en
repetición. Enséñame a ser yo, duelos macabros que juguetean bajo
la firme mirada de un ojalá inseguro. Enséñame a ser tú, el
miércoles, hoy y toda la vida.
Pero tú existes ahí. A mi lado. ¡Tan cerca!
Muerdes una manzana. Y la manzana existe. Te enfadas. Te ríes. Estás
existiendo.
Y abres tanto los ojos que matas en mí el miedo, y me das la manzana
mordida que muerdo.
¡Tan real es lo que vivo, tan falso lo que pienso que -¡basta!- te
beso!
¡Y al diablo los versos, y Don Uno, San Equis, y el Ene más Cero!
Estoy vivo todavía gracias a tu amor, mi amor, y aunque sea un
disparate todo existe porque existes,
y si irradias, no hay vacío, ni hay razón para el suicidio, ni
lógica consecuencia. Porque vivo en ti, me vivo,
y otra vez, gracias a ti, vuelvo a sentirme niño.
Un mes, sólo un mes para compartir felicidad con vos, alma valiente. El 22 nos hemos propuesto ocupar el Palau de la Música para vivir lo que, dices, es el concierto de tu vida. Yo creo que va a ser el inicio de algo.
#rafaponspalau
Gente, toda difusión es poca.
Me gustan las personas que se ríen de todo corazón, y también las que se enfadan de todo corazón. Por eso me enamoré de vosotros hace tantos años.
Los días "pretransfu" acostumbro a callejear, siempre hay momentos que vale la pena captar y conservar en algún rincón del ordenador. No importa si llueve, si molesta el peso del trípode y de la vida, si el aire es gris y se respira desgana. Durante la noche nada me suele apetecer más que sentarme en la mesa de detrás del futbolín. Ron cola, esta vez ron a secas. Cualquier tema me vale. Que si hay que ir a tal concierto, que paso de cantautores, vaya con los del PP, Cádiz en Carnavales, desayuno el jueves, de dónde has sacado esa camiseta.. Suena Marea, bailemos. Te beso, me besas. Ya no sé bien lo que está sucediendo a mi alrededor, no me preocupo demasiado, casi siempre terminan contándome lo que el alcohol no me deja recordar. Pero la resaca nada tiene que ver con un vaso de tubo. No hay borrachera más amarga que la del olor a fármaco y a horas muertas. Ya estoy en casa. Tortilla de patatas, croquetas con forma de pez, bizcocho de canela, dulce de leche.. No sé bien cómo agradecer, ando liada tratando de combatir a mi presente obsesivo, ese que se aleja -cansado de mí-. Pero creo que soy feliz, o -al menos- sonrío de todo corazón.
Después de una semana de mierda, de miedos, dudas, despedidas, y de todas esas cosas que hacen que me pase ahora mismo el rigor semántico por el forro de los cojones, me bajo al bar de siempre, con los amig@s de siempre, a beber lo de siempre y perderme entre canciones como ésta: " Ya viví lo suficiente para estar domesticado, pero no me han enseñado a ser maduro... Que duelen al respirar, son tantos olores: el viento de otoño, y en otoño oler la mar, el romero, las chimeneas y el olor a callejón...".
¿Y si mandamos todo a la mierda y nos perdemos en la isla? Esta noche, durante dos minutos al menos. Sí, dos. Mejor un número par. Por olvidar un poco el frío de esta semana, digo.
"Y a mí, ya que prefiero escoger mis derrotas, quiero que me recuerdes derrotado, como quien algo espera más allá de los tiempos y los hechos. Quizás porque haga falta haberlo presagiado o porque, en todo caso, nadie sabe dónde acaban los sueños". Luis García Montero
Sí, posiblemente, el mejor minuto y pico que vi nunca. Todos los sentidos anhelan la posibilidad de hacer real lo que parece ser un sueño.
Me atrae el regusto a rendición de la escena. Siempre he pertenecido al bando vencido. Parece claro: "Terror starts at home", en el mismo lugar dónde hoy me siento a salvo.
- Recuerdo los paseos por La Latina, dejándome atrapar -casi siempre- por un bar antiguo.
- Las noches de Libertad 8, dónde el ron sabe a nostalgia, como el café de Luis, como el tacto de sus paredes vestidas de González y Montero.
- Recuerdo las caricias amigas, que han ido recomponiendo, una a una, las piezas de un puzzle cansado y moribundo. Paciencia infinita, acordes que son bálsamo, mi cielo particular en esta tierra que yo habito.
- Recuerdo un muro entre tú y yo. Berlín ante un objetivo sediento de futuro.
- Aún recuerdo el viento en proa, dónde me enseñaron a nacer por tercera vez.
- Recuerdo que fui dos, para no ser nadie.
- París y tu olor, y tu sexo. Por fin de nuevo.
..Y sonríen, a veces, cuando hablan.
Y se dicen , incluso,
palabras
de amor. Pero
se aman
de dos en dos
para
odiar de mil
en mil. Y guardan
toneladas de asco
por cada
milímetro de dicha.
Y parecen -nada
más que parecen- felices,
y hablan
con el fin de ocultar esa amargura
inevitable, y cuántas
veces no lo consiguen, como
no puedo yo ocultarla
por más tiempo; esta
desesperante, estéril, larga
ciega desolación por cualquier cosa
que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra.
Ángel González
Por ésto tenía miedo de reencontrarme contigo, pocas veces me he sentido tan cerca de mí. Y ahora, que habitas estas hojas, que están entre mis manos, quiero pasear por cualquier callejón del Gótico.. ya seguiré si eso.
“Querer es esencialmente sufrir, como vivir es querer, toda vida es por esencia dolor… Cuanto más elevado es el ser, más sufre… La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia. Con la certidumbre de resultar vencido… La vida es una cacería incesante, donde los seres, unas veces cazadores y otras cazados, se disputan las piltrafas de una horrible presa. Es una historia natural del dolor, que se resume así: querer sin motivo, sufrir siempre, luchar de continuo, y después morir… Y así sucesivamente por los siglos de los siglos, hasta que nuestro planeta se haga trizas”.
Me columpio entre el tímido tintineo
de ansiadas revoluciones. Empieza la cuenta atrás, que me transporta
al frío deseo de hipnotizar las manillas de mi muñeca, para que
sueñen contigo, como lo hacen, desde hace 50 años, aquéllas que
viven con un pensador, y un poeta ateo.
De dudosa seriedad son los rituales con
los que consigo complacer a mi mente inconexa, cuentos sencillos,
casi aceptables, que aún creen sentir el vértigo de algún
atardecer en el Puente Carlos.
Nada perdemos, pues nada tenemos.
Crisipo o el empeño de pensar con el hemisferio izquierdo. Qué más
da. Mañana volverá a ser ayer, y el vaso de cerveza sigue estando
medio lleno.