26 de octubre de 2011

La montaña rusa

El domingo mi muy buen amigo Jordi me pasó esta cancioncilla del nuevo disco de Amaral (que, por cierto, pienso comprar esta tarde)... A ver quién carajo me la quita ahora de la cabeza.

24 de octubre de 2011

No quiero volver a verte

Hace días que debería haber colgado este vídeo por aquí, por diferentes razones:
- Porque es el primer single del nuevo disco de Andrés Suárez
- Porque me parece una maravilla, el video y la canción, en partes iguales.
- Porque quiero y admiro a Andrés, también en partes iguales.
- Porque estoy orgullosa de él.
- Porque sólo él hace del dolor una delicia.
- Porque, cuando lo veo, algo le pasa a mi corazón -como en el video-.
- Porque me parece impagable la cara de la muchacha -mayor- cuando abraza al muchacho -también mayor-.

Hace días que debería haber colgado este vídeo por aquí, pero hoy me parece el mejor momento para hacerlo.

Lunes

He empezado a sobrevivir al insomnio, gracias a la melodía de tu respiración. Madrugar hoy ha merecido la pena, porque di con el discurso que Leonard Cohen dió en los Premios Príncipe de Asturias.


"La vida a veces te invita a una ronda,
te guiña los ojos, concede una tregua.
Quizá sólo dure un segundo este sueño,
pero, sin duda, habrá merecido la pena".


¡Feliz lunes!

23 de octubre de 2011

22 de octubre de 2011

Nadie es perfecto

Para ti

Porque te quiero tanto que no me cabe. Y porque, a pesar de estar a años luz, te siento más cerca que nunca.

A cara de perro

"Que no se acerquen a mi esos fantasmas que yo quiero ser animal esta noche, quiero ser animal esta noche, animal que destroza lo que no entiende..."
Conciertazo!! Postconciertazo!! Esta canción me tiene enamorá.

21 de octubre de 2011

Malos tiempos

Para la lírica. Escribir tanto por aquí no es buena señal, sobre todo, cuando poco tienes que decir. El miedo, a veces, te paraliza los dedos, y casi prefieres el tembleque de la euforia al estruendo del silencio en las pestañas.
Mientras, en algún lugar del mundo, torturan a quien torturó. Y las masas, limpias de pecado, aplauden la venganza, con las manos manchadas de sangre.
Se acabó el terrorismo, dicen.
Me atraganto con el mundo. Acción, reacción, repercusión, que dicen algunos. Y los vuelos a ninguna parte están por invertarse. Me tiro a las frases cortas, a los puntos suspensivos, y a los pretéritos (imperfectos, siempre).
Un panorama curioso, el nuestro. Espíritus viajeros atados a una silla sin ruedas. Opacos para que nadie perfore sus canciones, con el run run de la sabiduría extrema y la superioridad moral.
Equivocarse conlleva al fin. Vivir equivocado te conduce directamente al infierno. Y así, te arrastras -convencido- por el camino de la normalidad. Porque, en el fondo, no sabes ser de otra manera.
Cae la tarde y se avecina concierto, esta vez, sin alcohol. La música, nuevamente, te empuja hacia adelante. Pero tienes las manos heladas, y eso sólo te sucede cuando tienes mucho miedo.

Motor de búsqueda

Así que, por fin,
la vida consiste en esto.
Motor de búsqueda.
Voy a tener suerte.

Venas con humo y palabras



A la altura del perejil...

18 de octubre de 2011

Vueltas y más vueltas

Las doy, desde que sonó el cacharro a las 2 de la mañana para contradecir el ciclo regular del sueño. De rodillas, corriendo, a la pata coja, siempre vueltas. Empezamos partidas que tenemos perdidas de antemano y, a mitad de camino, quedamos en tablas, porque es lo moralmente correcto.
Esta mañana fusilamos, de una en una, a las libertades individuales. Sin duda, están sobrevaloradas. Justifican todo tipo de actos mezquinos, permitidos socialmente. Joder! Cómo me cansa la re-organización emocional, los planes a largo plazo, la falta de valor para descojonarse del mundo, entero si hace falta.
A. y D. se marchan a unos 1000 km de distancia. Y dale con desaparecer. Me cuesta respirar si miro en línea recta. Por eso doy vueltas... Y más vueltas.
Suena un pitido y se ilumina la pantalla: "Un Raimat... hoy toco para ti". Mi día comienza a las 18.53 de la tarde.

13 de octubre de 2011

Reencuentros

El tiempo es la hostia. De pronto, te planta en los morros la oportunidad de revivir, de moldear figuritas de barro en forma de futuro. No hay reglas, aunque las conoce bien. Pasea por alguna playa, bajo un cielo pintorrojeado de azul, claro. Parece que ya nada puede sorprenderle, porque desconoce que tiene el poder de acariciar corazones rotos.
Como siempre que tropiezo con este tipo de regalos del tiempo, siento miedo. A que todo acabe casi antes de empezar.

7 de octubre de 2011

Esperándote

Este silencio de cocina vacía,
este alfiler clavándose en el párpado
esta ausencia tuya grazna
encaramada al perchero sin abrigos.
Te echo de menos, ya ves,
y el autobús en que viajas
es la góndola en la que Venecia
se llena de brindis y guirnaldas,
el balcón repleto de oscuras golondrinas,
la fiesta que uno admira mientras llueve
al otro lado del cristal de la ventana.

Tú, tan Ulises de regreso,
yo, sin triste sudario que tejer,
y este octubre terco
que clava las agujas del sol sobre mi espalda,
que deja a los maestros sin escuelas,
que escupe a los otoños las mil hojas
que arropan a los muertos de las horas
más sombrías de Madrid
donde gritan las radiales y las olas.

Te has ido un instante,
sólo una tarde de recados y tareas
y yo me tumbo en el suelo
y ensayo el desmayo que es tu ausencia
y siento el frío de la tierra
como un abrazo de sala de embarque,
pasajeros al tren, despega el vuelo,
quizá no te dije que te quiero
tantas veces como pude,
y me levanto sintiendo que el cuerpo,
como el alma, es más viejo
y quizá por eso esta soledad
tan de número primo,
de neutrino incomprendido en su odisea,
de coche en segunda fila,
de carta extraviada en algún frente.

Te amo. Y vuelves.
Vibra el teléfono y descorcho una botella
y te sonrío, el autobús venía hasta arriba,
y salvas mi retrato del incendio
y todo empieza en ti. En tu regreso.

Ismael Serrano

27 de septiembre de 2011

El día que lluevan pianos



"Quédate hasta el día que lluevan pianos,
quédate hasta que yo dé mi brazo a retorcer,
y fóllame, como si esta noche me fuera a comer
las estrellas una a una,
quédate, jugará tu corazón al esconder, con el mío,
en la basura" (Marea)

Primera joyita del disco :-)

26 de septiembre de 2011

Lecciones

Me explicó, antes de irse, que había aprendido un par de lecciones en el tiempo que duró su estancia en la costa. No hay que esperar demasiado de las personas que no comprenden las reglas del juego. Es el único modo de ponerte a salvo. Si recuerdas ésto cada vez que seas generosa con ellas, no te verás en la obligación de transformarte. Si a pesar de todo, te despojan de alegría, no les odies. Recuerda que no hay personas malas, tan sólo hay pesonas que no son felices.
La segunda lección -si quieres- te la cuento a la vuelta.

24 de septiembre de 2011

Sueños

No tenía más que cerrar los ojos para reencontrarse con el Paseo del Prado. A un lado, la casa que, antaño, hizo suya de tanto soñarla. Al otro, un río gris oscuro deambula, casi agonizante, y descarrila poco antes de llegar a una especie de mar, cansado de serlo.
En la casa se intuyen las canciones de siempre. Un trago de ron es suficiente para salir a bailar. Hoy llueve. Nos mojamos. Eso me gusta. El agua recorre mi cuerpo y limpia mi memoria, anclada en un mundo imperfecto.
En el río también se oyen canciones. Esta vez, piensa en acariciarlo y agradecerle el trato desenfadado con el que le acogió hace unos años.
Hoy el Señor de las Tinieblas no sabe por dónde comenzar a descargar su furia. Quizás lo haga en forma de distancia. Sí, así será. “Que jamás vuelvan a mirarse”, piensa. Entonces alza los dos brazos y les sitúa a miles de kilómetros. Copelia es el mejor escenario para cerrar los ojos y volver al río. Allí le encuentra, pasea despacio, parece feliz. Le siguen las huellas del inconformismo y las ganas de luchar, unas huellas que se difuminan sin apenas hacer ruido. Se detiene y cierra los ojos. Abre con cuidado la bolsita de maní que acaba de comprar a una vieja bailarina.
Viajaron tantas veces juntos… Rieron y lloraron, sintieron la vida correr detrás de ellos. Pensaron un mundo con menos sombras, sin paradas cardíacas, sin “peros” y con muchos “ojalás”. Pero nunca se vieron. Soñaban con los ojos cerrados.

9 de mayo de 2011

Duermo en la estación

Te has anclado en la estación
y tu rostro se diluye por las
páginas en blanco de mi vida
y aún no sé si el tren se partió en dos
o era mi alma que lloraba flores muertas
o el delirio quién lloró..
o era lluvia o fue tu piel..
o el cielo en alto, o las calles o los perros
o la nieve en tu portal...
me impediste concretar la despedida

Y te fuiste tan deprisa que no pude respirar
ni agarrarme a la ciudad, que todo se hundía..
y vi el mar en la Gran Vía y soñé con navegar
y soñé con naufragar entre las mantas
que me echaste por encima aquella noche
que llegué tan desnudo,tan así, tan imperfecto
y ahora doy a los mendigos el adiós que no te di
y ahora duermo en la estación...

Te has anclado en la estación y tus ojos
se diluyen entre lágrimas gigantes
que explotaban al caer..
alguien tiene que perder cuando se juega..
solo quise verte muerta y enterrada en un papel..
tu recuerdo en un papel, en una carta..
junto a todos los poemas que un invierno te escribí..
tanto frío y un dolor que no se borra,
que le duele hasta a mi sombra
cuando le roza tu voz...
y ahora duermo en la estación...

http://www.youtube.com/watch?v=THyWgI9w4qM