13 de octubre de 2011

Reencuentros

El tiempo es la hostia. De pronto, te planta en los morros la oportunidad de revivir, de moldear figuritas de barro en forma de futuro. No hay reglas, aunque las conoce bien. Pasea por alguna playa, bajo un cielo pintorrojeado de azul, claro. Parece que ya nada puede sorprenderle, porque desconoce que tiene el poder de acariciar corazones rotos.
Como siempre que tropiezo con este tipo de regalos del tiempo, siento miedo. A que todo acabe casi antes de empezar.

7 de octubre de 2011

Esperándote

Este silencio de cocina vacía,
este alfiler clavándose en el párpado
esta ausencia tuya grazna
encaramada al perchero sin abrigos.
Te echo de menos, ya ves,
y el autobús en que viajas
es la góndola en la que Venecia
se llena de brindis y guirnaldas,
el balcón repleto de oscuras golondrinas,
la fiesta que uno admira mientras llueve
al otro lado del cristal de la ventana.

Tú, tan Ulises de regreso,
yo, sin triste sudario que tejer,
y este octubre terco
que clava las agujas del sol sobre mi espalda,
que deja a los maestros sin escuelas,
que escupe a los otoños las mil hojas
que arropan a los muertos de las horas
más sombrías de Madrid
donde gritan las radiales y las olas.

Te has ido un instante,
sólo una tarde de recados y tareas
y yo me tumbo en el suelo
y ensayo el desmayo que es tu ausencia
y siento el frío de la tierra
como un abrazo de sala de embarque,
pasajeros al tren, despega el vuelo,
quizá no te dije que te quiero
tantas veces como pude,
y me levanto sintiendo que el cuerpo,
como el alma, es más viejo
y quizá por eso esta soledad
tan de número primo,
de neutrino incomprendido en su odisea,
de coche en segunda fila,
de carta extraviada en algún frente.

Te amo. Y vuelves.
Vibra el teléfono y descorcho una botella
y te sonrío, el autobús venía hasta arriba,
y salvas mi retrato del incendio
y todo empieza en ti. En tu regreso.

Ismael Serrano

27 de septiembre de 2011

El día que lluevan pianos



"Quédate hasta el día que lluevan pianos,
quédate hasta que yo dé mi brazo a retorcer,
y fóllame, como si esta noche me fuera a comer
las estrellas una a una,
quédate, jugará tu corazón al esconder, con el mío,
en la basura" (Marea)

Primera joyita del disco :-)

26 de septiembre de 2011

Lecciones

Me explicó, antes de irse, que había aprendido un par de lecciones en el tiempo que duró su estancia en la costa. No hay que esperar demasiado de las personas que no comprenden las reglas del juego. Es el único modo de ponerte a salvo. Si recuerdas ésto cada vez que seas generosa con ellas, no te verás en la obligación de transformarte. Si a pesar de todo, te despojan de alegría, no les odies. Recuerda que no hay personas malas, tan sólo hay pesonas que no son felices.
La segunda lección -si quieres- te la cuento a la vuelta.

24 de septiembre de 2011

Sueños

No tenía más que cerrar los ojos para reencontrarse con el Paseo del Prado. A un lado, la casa que, antaño, hizo suya de tanto soñarla. Al otro, un río gris oscuro deambula, casi agonizante, y descarrila poco antes de llegar a una especie de mar, cansado de serlo.
En la casa se intuyen las canciones de siempre. Un trago de ron es suficiente para salir a bailar. Hoy llueve. Nos mojamos. Eso me gusta. El agua recorre mi cuerpo y limpia mi memoria, anclada en un mundo imperfecto.
En el río también se oyen canciones. Esta vez, piensa en acariciarlo y agradecerle el trato desenfadado con el que le acogió hace unos años.
Hoy el Señor de las Tinieblas no sabe por dónde comenzar a descargar su furia. Quizás lo haga en forma de distancia. Sí, así será. “Que jamás vuelvan a mirarse”, piensa. Entonces alza los dos brazos y les sitúa a miles de kilómetros. Copelia es el mejor escenario para cerrar los ojos y volver al río. Allí le encuentra, pasea despacio, parece feliz. Le siguen las huellas del inconformismo y las ganas de luchar, unas huellas que se difuminan sin apenas hacer ruido. Se detiene y cierra los ojos. Abre con cuidado la bolsita de maní que acaba de comprar a una vieja bailarina.
Viajaron tantas veces juntos… Rieron y lloraron, sintieron la vida correr detrás de ellos. Pensaron un mundo con menos sombras, sin paradas cardíacas, sin “peros” y con muchos “ojalás”. Pero nunca se vieron. Soñaban con los ojos cerrados.

9 de mayo de 2011

Duermo en la estación

Te has anclado en la estación
y tu rostro se diluye por las
páginas en blanco de mi vida
y aún no sé si el tren se partió en dos
o era mi alma que lloraba flores muertas
o el delirio quién lloró..
o era lluvia o fue tu piel..
o el cielo en alto, o las calles o los perros
o la nieve en tu portal...
me impediste concretar la despedida

Y te fuiste tan deprisa que no pude respirar
ni agarrarme a la ciudad, que todo se hundía..
y vi el mar en la Gran Vía y soñé con navegar
y soñé con naufragar entre las mantas
que me echaste por encima aquella noche
que llegué tan desnudo,tan así, tan imperfecto
y ahora doy a los mendigos el adiós que no te di
y ahora duermo en la estación...

Te has anclado en la estación y tus ojos
se diluyen entre lágrimas gigantes
que explotaban al caer..
alguien tiene que perder cuando se juega..
solo quise verte muerta y enterrada en un papel..
tu recuerdo en un papel, en una carta..
junto a todos los poemas que un invierno te escribí..
tanto frío y un dolor que no se borra,
que le duele hasta a mi sombra
cuando le roza tu voz...
y ahora duermo en la estación...

http://www.youtube.com/watch?v=THyWgI9w4qM

11 de abril de 2011

Vértigo

Prometo escribir pronto. Pasaron tantas cosas en este viaje, que he terminado cayendo en un estado vertiginoso, sin espejos para el alma, ni abrazos de colores. La intensidad del éxito no pudo con la angustia precedente. Todo ha ido bien, eso sí. Nuevamente, nos quedamos con la música y con los poco corazones nobles que creyeron en el proyecto. El resto, que la vida os ponga en el lugar que merecéis.

20 de febrero de 2011

18 de febrero de 2011

Cuando nada vale nada



Qué bueno sería un concierto suyo ahora mismo, para descargar toda esta rabia. Puto mundo.

6 de febrero de 2011

Cantaurock 2011



Vamos allá

Lugares


- Me gustaría que me dijeras cómo hace uno para saber cuál es su lugar. Yo por ahora no lo tengo. supongo que me voy a dar cuenta cuando esté en un lugar y no me pueda ir. Supongo que es así.
(Un lugar en el mundo)

26 de enero de 2011

22 de diciembre de 2010

Nochebuena

Fernando Silva dirige el hospital de niños en Managua.
En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar.
Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo queda en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón; se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En la penumbra lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso.
Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:
-Decile a... -susurró el niño-
Decile a alguien, que yo estoy aquí.




NOCHEBUENA, Eduardo Galeano.

13 de noviembre de 2010

Momentazo

Al hilo del post anterior... este es uno de los momentos interesantes de la vida. Feliz!

12 de noviembre de 2010

(Odio poner títulos)

Son días que caen desde arriba sin encajar, como las piezas de una mala partida de Tetris. Llueve hostilidad y la desconfianza se aposenta, con sus mejores galas, en primera fila de un espectáculo de techos mal pintados y bombillas fundidas por el paso del tiempo.
También son días de pérdidas. Compañer@s que abandonan la lucha para emprender un nuevo viaje. Nos dejan para siempre, y sentimos miedo a que esta idea siga alimentándose de nosotros mismos hasta convertirnos en sobras.
Otros se mudaron a apenas un metro de nuestro hogar. Pasea su recuerdo por las avenidas de una memoria empeñada en olvidar. Les miramos y nos invade la inevitable nostalgia de días que no han de volver, momentos adornados de alcohol y pañuelos palestinos. A ell@s les miramos con gratitud y lejanía, y deseamos que nuestras vidas sean estrictas con la teoría de las líneas paralelas.
Pero en todo este laberinto de brújulas sin norte y cosechas perdidas, tenemos claro que seguimos siendo los de entonces. Así que no tardo ni medio segundo en descolgar el telefonillo, entonar un decidido “ya bajo” y acompañaros al bar más cercano. Atino a descifrar “Palabras para Julia”, ahora por Kiko Veneno. Un primer brindis por la vida, el segundo por nosotros... os miro, me besas, se repiten los acordes como si fueran la receta médica de un principio de cansancio en el alma. Os sigo mirando, ahora soy yo quién te besa, Palabras para Julia está terminando... y yo, con un mundo nublado a mis espaldas por los primeros efectos del vino, consigo manejar los botones de la máquina de Tetris, haciendo que las piezas se coloquen magistralmente en su posición. No es difícil. Creo que el secreto está en encontrar el momento.

A Adriana y Raquel, que hace muchos años hicieron un perfecto nudo con nuestras líneas paralelas.

1 de noviembre de 2010

Le voy a cobrar a tus labios tus miradas

Billete nº3

Le gusta el 3, y le gusta escribirlo de abajo hacia arriba. En las últimas semanas, ha perdido casi todo, por eso apuesta al 3. Explica, como quién habla del tiempo, que la abandonó antes de conocerla. Parece que ahora ya no le revienta la traquea cuando acude a su recuerdo.
Quiso ser desterrada del sótano izquierdo, un movimiento enfermo, férreo y cansado de vivir. Recuerda la última parodia de justicia y libertad, que terminó en una caravana de pintorescos personajes, recién salidos, casi todos, de alguna obra de Valle Inclán.
Ha comprado un billete de avión, la espera el Moldava y, en él, el reflejo de una nueva vida.