6 de agosto de 2007

Deja que esto no acabe nunca...

El sábado fuimos a ver a los Barri. Después de una semana un tanto complicada, lo único que me apetecía era plantarme delante de algún escenario y olvidarme de todo. Hacía mucho que no veía a los colegas y nada mejor que un bolo de Barricada para un reencuentro que todavía hace estragos en mi cuerpo (besetes Bakerillo, Pim Pon y cia).
"Sean bienvenidos a este circo..." primeros acordes que consiguieron hacerme abandonar la barra sin apenas pensarlo para plantarme delante de un Alfredo radiante, un Boni espectacular y un Drogas... UN DROGAS.
Tres horas de concierto, temas nuevos, temas viejos, temas acústicos, cañeros... sin que exista otra cosa que el grupo, el cubata de ron y Josete ayudándome a recuperar la consciencia. Bendito el sexo en una noche de concierto, benditas las letras de los Barri, bendito el día en que decidí que el rocanrol hilara las costuras de mi vida...
Dentro de un par de semanas, repetimos emociones. Esta vez en CastellBisbal... Hace siglos que no veo a los Reincidentes... dejemos que esto no acabe nunca.

30 de julio de 2007

Seis días

No veo el momento de comenzar las vacaciones. Cuánto más cerca estoy, más largos se hacen los días. Me cuesta soportar el mismo calor que hace algún año perseguía en cualquier playa que se terciase. Pero detrás de tanta ansiedad producida por qué se yo, emergen las ganas de perderme por tierras mexicanas, tierras extrañas, lejanas, muy lejanas.
Este viernes iremos (o esa es la idea) a ver a los Barricada; necesito un chute de evasión y buena música.
Hoy es lunes y son las 8.40h. Mejor continúo en otro momento.
Salud y pura vida.

23 de julio de 2007

Calcetín



Este es Calcetín. Ahora mismo está "espachurrado" encima del monitor intentando juguetear con el puntero. En un rato me iré al sofá y me perseguirá hasta aposentarse en algún rincón de mi pierna. En fin, que hoy le dedico este espacio a él, porque sí. Porque lleva toda la tarde mirándome como si supiera que no ando sobrada de alegría.

18 de julio de 2007

Verano del 2007

El verano del 2004 fue uno de los mejores de mi vida. Comenzó por el fin y terminó con el mejor de los principios que una historia puede tener. Fue un verano cargadito de viajes, conciertos (a cuál mejor), besos escondidos, borracheras sin programar (siempre las mejores), visitas nocturnas a la playa, acústicos diarios... y siempre de tu mano, hasta hoy, hasta siempre.
El verano que se avecina también apunta maneras, aunque prefiero no programar mucho, las mejores vivencias surgen sin pensar. No veo el momento de comenzar las vacaciones, a falta de menos de 20 días, las horas parecen durar una eternidad. La primera quincena de agosto pienso beber por todos los fines de semana que no lo he hecho durante este año (no quiero imaginar las consecuencias) y a partir del 19 disfrutaremos de un "todo incluído" en el Bahía Príncipe Mexicano. Pilas cargaditas para empezar un nuevo curso escolar, este año viéndolo desde arriba, pero también desde dentro, ya que continúo con los estudios de Psicopedagogía. Comenzó como una terapia para mantenerme ocupada y ha terminado siendo uno de mis principales focos de interés.
Y poco más, este será (si deu vol) mi verano. Este viernes le daremos la bienvenida en Tarragona; Malos Vicios, Barón y Boikot... este viernes, como antes, mi mayor preocupación será el modo de llegar a la barra a por otra cerveza.

28 de junio de 2007

La memoria de los peces

Llega el buen tiempo ahí fuera, por dentro sigo a oscuras. Las fechas no favorecen mi estado de ánimo. Papeleo propio del cierre de cursos, decisiones difíciles, exámenes... ¡quién pudiera volver a las vacaciones de tres meses! Entonces sí que disfrutábamos del verano, sin obligaciones, sin perder la cabeza haciendo números para viajar. Recuerdo las 6 horas de viaje; los cuatro en un 127 amarillo, apretados pero felices. Teníamos por delante un montón de días llenos de aventuras. Los días de piscina, las noches en el apeadero contando historias de miedo, los mareos de zurra, los viajes en autostop a algún pueblo cercano, los domingos de paella, los últimos juegos infantiles, los primeros besos, las fiestas de mediados de agosto, el cuadernillo de vacaciones medio hecho... Nada queda de aquellos tiempos sino el recuerdo. Me jode profundamente no haber sido consciente entonces de lo feliz que era.
El tiempo no pasa en vano, y el muy cabrón se lleva consigo una cantidad importante de pequeños tesoros que forman parte de uno mismo. Lo que no acabo de comprender es porqué no nos despoja de los malos recuerdos, aquellos que se van incrustando en algún lugar de nosotros y, desde ahí, preparan su plan de acción. Sin duda, una buena memoria es útil, pero también lo es la capacidad para olvidar.

21 de junio de 2007

El monje que vendió su Ferrari

Respirar desde la garganta, atreverse a destruir miedos, desapegarse de sentimientos arraigados desde el inicio... los ejercicios posturales dejan hueco a sensaciones. Detrás de la Universidad central hay un pequeño local donde la energía fluye sin obstáculos. Allí puedes disfrutar de un mate en buena compañía, compartir lecturas o practicar cualquiera de las actividades programadas: desde un clase de yoga tibetano hasta una meditación profunda al son de buenos augurios. Eso sí, ten siempre cerca un chupito de agua azucarada, las agujetas no perdonan.
Sigo soñando con mi viaje a la Índia y el esperado descanso en Maldivas, este verano (que no este año) no podrá ser. Y es que hay lugares que viven, perduran y se colocan aún por encima de los sueños. Me parece que algún "yo ancestral" debió de esparcir mi corazón por los rincones de latinoamerica, así que no pararé hasta recoger todos los pedacitos.
Que pesen un feliz dia. Viva México!

19 de junio de 2007

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Benedetti

18 de junio de 2007

La buena racha

Por el mismo camino que viene, la mala racha se va. Con pasos cansados, cabizbaja y cierto remordimiento. La mayoría de las veces, ni se despide. Me doy cuenta de su ausencia cuando, sin buscar, encuentro; y cuando pierdo lo que ya no sirve. Aquí es dónde hemos de prestar cierta atención, ya que, puestos a perder, nos da por perder atributos que, por regla general, suelen ser de mucha utilidad. ¿Quién no ha perdido alguna vez la paciencia? ¿Y la cabeza?

Después de algunas reflexiones, he decidido perder poco tiempo en buscar y más en retener lo que, sin buscar, he encontrado.

Buenas noches

PD: Esta tarde apareció por casualidad un viejo poema de Neruda que, en su día, alguien me escribió. Esta tarde perdí, de forma menos casual, esos paños de cocina que sólo la mala racha se atreve a regalar (gracias Irene y Adri por ayudarme a no buscar, os quiero).

17 de junio de 2007

La mala racha


Mientras dura la mala racha, pierdo todo. Se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras. Yo no sé si será gualicho de alguien que me quiere mal y me piensa peor, o pura casualidad, pero a veces el bajón demora en irse y yo ando de pérdida en pérdidak, pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me caiga la vida en alguna distracción.

Eduardo Galeano (El libro de los abrazos)

Ya veis, te distraes un momento, y la vida se escapa...