“Sólo a oscuras se puede ver el alma de las piedras. Cada una tiene el alma de un color y de una forma distinta. Con la gente no sirve, chavales, sólo funciona con las piedras. Para la gente todavía no se ha inventado nada.”
Tú eres un milagro y yo soy tan creyente, que me arrodillo ante tu imagen como un penitente, hay un cañón bajo tu voz y un cuchillo entre los dientes. No me lo expliques, no me convence, se acaba el cuento y tú ya no eres la bella durmiente, sabe a traición tu beso de alcohol, tus verdades siempre mienten. Y me he cansado del veneno de tu voz, se te atraganta el corazón... Cierra la puerta que entra corriente, últimamente se me cuelan las serpientes, cierra los ojos si te arrepientes, ya sabes, presente que no vé futuro que no siente, me voy de aquí, Oh my darling Clementine, olvídate de mi... Mientes, mientes, me he cansado del veneno de tu voz. Mientes, mientes, se te atraganta el corazón. Mientes, mientes, mientes, mientes, tan cobarde, tan valiente. Soy un interrogante y tú nunca preguntas, eres la exclamación que a estas alturas no me asusta, yo soy el folio en blanco de todos tus dictados y me he cansado del papel de alumno fracasado, y me voy de aquí, se secó la cicatriz, olvídate de mi...
En noviembre escribí en este mismo blog lo siguiente: Algún día conoceré a este chico y le diré, tal y como Lucía le dijo a Lorenzo, que sus canciones se me han agarrado por dentro y no me sueltan. Por más que lo intento, no me sueltan. Resulta que “este chico” es Andrés Suárez, el domingo por la tarde hizo un concierto en St. Adrià y por la noche estuvo durmiendo en mi casa. Como era carnaval, este fin de semana la vida se ha disfrazado de milagro, o de amo del calabozo. De una manera u otra, se implantó su voluntad, convirtiendo en fiesta un espacio oscuro y solitario, más por desgana que por su propia naturaleza. Cantaurock surgió de la necesidad de mirar hacia adelante, en linea recta, siguiendo un camino del color del viento, deformado solo por las consecuencias de excesos improvisados. Rocanrol y canción de autor han convivido en forma de festival solidario, tiñendo de algún color vivo esa dinámica de trabajo en cadena, tan desnuda de miradas, guiños y olor a futuro. Cada movimiento, como si de una partida de ajedrez se tratase, ha sido estudiado, estimado y valorado; no hay mejor manera de funcionar que trabajar desde dentro, anteponiendo las ganas e ilusión a los rumores infundados y las malas lenguas (que no han sido pocas). Sabíamos que el resultado llevaría un signo “más” en algún lado, pero jamás pensamos que llegaríamos a conseguir un puzzle tan simétricamente perfecto. Por eso, sería demasiado atrevido continuar la rutina sin mostrar mi agradecimiento, eterno y sincero. En una época de miedos y despedidas, cantaurock ha abierto cientos de puertas... poco será como antes, ni parecido.
-Gracias a la asociación Yalah, solidarios con el pueblo saharauí, por su implicación y ayuda. Ojalá algún día podamos dejar de ser “los nadie” (que diría Galeano). -Gracias a todas esas personas que se dejan la piel a diario por creer y respetar sus ideas, ellos son la verdadera esencia del comunismo (Chamizo, Irene, Mari, Salva, etc, etc... no conozco todos sus nombres, pero confío en que pronto sabré mucho sobre ellos). -A Nota Blue, por su amabilidad y deseo de echarnos un cable en forma de guitarra. -A Área Besós, por el trabajo bien hecho. -A Radio La Mina por hacernos sentir, nuevamente, como en casa. -Al Ayuntamiento, por cedernos el espacio, un lugar cargado de posibilidades; difícilmente podré pasar por el Casal de Cultura sin esbozar una sonrisa. -A todas aquellas personas que creen en la música, por encima del dinero y de ridículos afanes de falsa superación. Aquellos para quienes una canción es el mejor regalo. Aquellos que cantan por y para el público, jamás por y para ellos mismos. Gracias a Ansiado, Nos Trasladamus, Puerta 104, Marwan, Rafa Pons, Luis Ramiro y Andrés Suárez. Yo no sé qué sería de mi vida sin personas como vosotros. -Gracias a las personas que nos han acompañado en esta aventura y han decidido dejarse caer por el Casal este fin de semana. Gente que ha dejado sus trabajos durante un rato para venir a darnos un poco de su apoyo, jóvenes que se han desplazado desde Gerona, padres que han acompañdo a sus hijos desde Mataró, Masnou, Sabadell... -Gracias a Marcel, por ser tan buena persona, tan buen amigo, tan buen currante. No hace mucho te dediqué un post en mi blog, me quedé corta. Te quiero. -Gracias a Grego, porque contigo todo tiene forma de sonrisa, porque no hay mejor recompensa que verte contento y feliz. A tí también te quiero. -Gracias a Jose, porque, para mi, este proyecto lleva tu nombre, cualquier proyecto lleva tu nombre. Te amo.
Pd. Espero no dejarme a nadie, si es así, mil disculpas.
Me cuesta mucho escoger una canción que represente esta entrada... Que me perdonen las otras, pero es que ... es sencillamente PERFECTA.
Ahora que la adolescencia es un septiembre lejano, humo de cerveza en un portal, un verano inacabado.
Algunos años en la facultad de ciencias. Papeles escritos. Ron de Cuba. Hojas de yerba. Un tren dormido en una vía muerta, la luz de la ventana azul que siempre estaba abierta.
Ahora que quedan tan lejos las playas de Corfú, las estaciones de trenes de Praga, Hamburgo o Estambul. Los viajes que trajeron a otros vistiendo nuestros cuerpos.
La luz de una cafetería, los amores conversos. Ahora que te cansas y las piscinas cierran, y apura el último baño la luz de las estrellas.
Ahora que regreso a los lugares a donde quise huir y nadie me espera allí. Ahora que casi llego a fin de mes, que amo a una mujer.
Ahora que pago las facturas, que me besé en La Habana, que sueño con Lacandona, que ya no escribo cartas; que cumplimos más años que promesas que se hunden nuestros corazones como la vieja Venecia.
Que llego tarde a los cines y al fin del planeta. Que alquilo un pequeño piso en un castillo de arena. Ahora que duelen las resacas que cortan como una navaja.
Ahora que nadie nos saluda por los bares de Malasaña, que pido auxilio, besos y comida por teléfono, que fumo flores y lloro a veces mientras duermo. Ahora que tiemblo como un niño abandonado, ahora que viejos amigos nos han traicionado.
Ahora es el momento de volver a empezar que empiece el carnaval, la orgía en el Palacio de Invierno, de banderas y besos.
Se cayeron mis alas y yo no me rendí, así que ven aquí. Brindemos que Hoy es siempre Todavía, que nunca me gustaron las despedidas.
Ismael Serrano
PD. Ahora que el más duro de mis trabajos es aprender a vivir tan lejos de ti. Ahora que siento que me arrancan un brazo, o un trozo de vida misma. Ahora que no comprendo porqué tanta distancia, ¿es realmente necesaria? Ahora que siento que me abandonas un poco. Ahora que el miedo no me deja alegrarme de tu jodida decisión.
Hablaban de lo mal que está el mundo, así, de una forma tan general que resulta deprimente. Lo verde es gris, decían. Y aquellos que hablan son quienes más han de callar. Las palabras venían e iban queriendo perderse en un poco de optimismo, pero la tertulia proseguía entre los límites de la desidia y la forzosa aceptación. Y yo, que había tenido un mal día, me puse a deshojar una margarita que padecía de desamor. Me gustó mi veredicto.
Hace ya siete meses, tres días y dos horas naufragué en esta isla que no está en ningún mapa. La primera semana lloré como un muchacho asustado y el miedo vino a vivir conmigo.
Luego maldije a Dios los quince días siguientes, y me pasé tres días sin agua ni comida. Los siguientes dos meses he añorado tu cuerpo y soñado con el tibio roce de las sábanas.
Cada noche encendía hogueras en los montes pendiente de que un barco pasara por delante de esta isla maldita . Y en la playa he dejado mensajes de socorro pidiendo que vinieras.
Arrojé cien botellas con mensajes urgentes. Y durante tres meses aprendí que la vida es un cangrejo, un fruto, el agua del torrente, el sol que cada tarde pinta de rojo el agua.
Ya no siento temores. Recuerdo vagamente que más allá del mar hay fusiles y espadas y hombres que maldicen haber nacido un día. Y que aquel mundo era una isla de monstruos.
Ayer me desperté cantando sin que nadie me dijera: “Estás loco ¿A qué tanta alegría?” Y cada tarde escribo en la arena unos versos que borran las mareas y que de nuevo escribo.
Hoy he visto pasar un barco no muy lejos. He apagado raudo la luz de las hogueras y he borrado todos los mensajes de auxilio. Afortunadamente el buque ha pasado de largo...
PD. La semana que se avecina pinta dura, ahora mismo saldría corriendo a una isla (Peumayen, por ejemplo) y, una vez allí, buscaría la manera de traerte conmigo para no regresar jamás. Pura vida!
La manera de controlar los vaivenes emocionales pasó de largo por mi puerta. Me quiso dejar a oscuras, ciega de raciocinio... Desde entonces me gusta engancharme a cualquier luna, y tranformarme como ella: crecer, decrecer y menguar para llegar a un estado de plenitud esporádico y perecedero. Porque, por más que lo intento, no consigo ceñirme a esa fina linea de cordura que sería la vida normal. Así que me decanto por cantar, y bailar, y volar, hasta que salga el sol. Convencida de que lo mejor está por llegar, os espero. Y deseo que, algún día, podáis entender mis mensajes, sin horror, sin miedos... porque, entre tanto pasar y pasar de días normales, a veces una oportunidad con olor a romero se sienta a nuestro lado. Sólo hay que girar la cabeza y mostrarle la mejor de nuestras sonrisas. Feliz semana.
Hoy de nuevo he sentido la necesidad de huir, de salir corriendo y no parar hasta llegar al mar (el de allá, el del otro lado). Siempre queremos escapar después de una dura jornada laboral, o de una discusión gris, de esas que huelen a fábrica de cemento. O del miedo, a perder o a ganar, o a sentir demasiado tarde, o a dejar de sentir. Queremos escapar del ruido, del silencio, del orden y del desorden, del dolor y del placer inoportuno... Con más o menos dificultad y alguna que otra pataleta, asumimos que huir forma parte del todo que somos, o esperamos ser. Ahora bien, siendo muy optimista, diría que, en la vida, hay una huída, la más hija de puta de todas, que nos abre el corazón en canal para que vivamos con una tarea perpetua que pesa más que la losa de Baudelaire: recomponerlo, recomponernos para llegar a ser algo parecido a lo que fuimos antes del hachazo letal. Para ello, yo me refugié en La Habana, por sus calles me iba despojando de la pena entre canciones improvisadas y botellas de ron. El sol casi hiriente de los días de aquel agosto, se encargó de quemar dónde más dolía. Yo sé que mi lugar está allí, en un pedazo de piedra del distinguido muro del Malecón, desde donde el mar parece abrazarte, y susurrarte que el mundo contigo es más bonito. Desde donde todos te arropan, sin ni siquiera conocerte, porque no tienen ni puta idea de lo que es la indiferencia.
PD. Esta noche celebramos el cumpleaños de Francesc, y lo haremos con botellas de Ron. A Francesc (y a Olga) les conocí en La Habana y ellos no lo saben pero, cada vez que brindo con ellos, les agradezco que aquella noche de tango y droga decidieran salvarme.
Parece bastante obvio que no existen pactos gratuitos, ni desinteresados. En ocasiones, este sentimiento crece, y sigue creciendo hasta desproveer de mi mente cualquier connotación de buen gusto. Así que esta tarde, de domingo cómo no, pienso en cuánta razón tenía el bueno de Hobbes...
Y entonces llegó el frío, y derritió un montón de corazones congelados por el desuso, y aprovisionó de ilusión lo que antes era insomnio, y se colocó sobre sus cuerpos para que un abrazo fuera insuficiente. Hoy lunes, demos la bienvenida al frío :-)
Tener un mal día. O dolor de cabeza, demasiado trabajo. No estar de humor (qué ridícula resulta esta expresión si te paras a analizarla). Sentirse cansad@... frases que, frecuentemente, utilizamos para justificar nuestra mala leche o, en mejor medida, ciertas poses pseudoformalísimas, políticamente correctas... Algunas veces, directamente, no tenemos ningunas ganas de justificar nada ante nadie y pasamos a enmudecer (o refunfuhablar), provocando en nuestros allegados una sensación de desconcierto, miedo, culpa... Pasen y entren, sean bienvenidos al maravilloso mundo de los humanos, buscadores de razones y causas externas, escapistas de nosotros mismos y alrededores, protas de un sinfín de tesis, retesis, másters, ciclos, reciclos, triciclos... Por eso, en primera y última instancia, lo mejor es protegerse y, aún así, andarse con ojo, porque el daño, aunque involuntario –o eso quiero pensar-, es gratuito, y a día de hoy, todavía existen algunos que, puestos a racionalizar recursos, sacrifican la esencia, la vida... para permanecer inertes, cansados, moribundos... PD. Hoy estoy contenta y, lo mejor de todo, nadie puede cambiar este hecho.
- Notar el roce de tu mano cuando me pasas la cerveza. - Un mensaje de buenos días a primera hora de la mañana. - Un concierto de algún cantautor desconocido. - Tener la certeza de que las tres horas que pasé cocinando sirvieron para algo. - Las performance nocturnas. - Lo siguiente a las performance nocturnas. - Los atentados contra la monotonía. - Los discursos de algún humorista-político. - Hacer planes para una inminente borrachera. - La retahíla de tonterías que diariamente aprende mi gato. - Verte feliz, verla feliz, verle feliz. - Despertar de un sueño contigo. - Las guerras de almohadas. - Ganar al trivial. - Llevar la razón. Perder la razón. - Revisar la caja de entradas de conciertos y sentir que sé aprovechar el tiempo. - Anular una reunión para pasear por las callejuelas del centro. - Apoyarme en tus piernas y quedarme dormida. - Ir de compras con Jor. - Girar mi cabeza hacia la derecha durante las 7 horas de jornada laboral. - Quedar con mi gente y desarreglar el mundo con 10 o 12 birras. - Recordar tiempos mejores. Mejorar los malos tiempos. - Perdonar. Ser perdonada. Querer. Ser querida. - Saber que, cuando termine de escribir esto, seguirá siendo viernes.
"Hay que estar siempre ebrio. Esto es lo único. Para no sentir el horrible fardo del tiempo que rompe vuestros hombros y os inclina hacia la tierra, hay que emborracharse sin tregua. ¿De qué? De vino, de poesía o de virtud, como gustéis. Pero embriagaos. Y si alguna vez, en la escalera de un palacio, o en el borde de un foso, o en la soledad melancólica de vuestro cuarto despertáis ya disminuida o desaparecida la embriaguez, pedidle al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que canta, a todo lo que habla, preguntadle qué hora es. Y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, os contestarán: "Es hora de embriagarse. Para no ser los esclavos martirizados por el tiempo, embriagaos constantemente. De vino, de poesía o de virtud, como gustéis."
Baudelaire
Bueno, los siguientes dos días voy a seguir el consejo del poeta. Los siguientes dos años voy a seguir sus consejos, o el resto de mi vida...
Calentando los pocos motores que nos quedan para esta tarde...
Palabra por Palabra Lo sé, lo sé, dicen que estoy como una regadera El caso es que la noche me confunde y quiero repoblar con flores todas las aceras Lo sé, lo sé, quizá no hemos ganado la partida Pero como a nadie le amarga un dulce le puse azúcar a los golpes que me dio la vida
Sugiero hacer lo mismo que Amelie le hizo al tendero Que Peter Pan visite una favela Que un niño lea cuentos pa dormir a sus abuelos Sugiero que los viejos vean el video de Pamela Que los gatos abracen a los perros ¿Por qué no ir a buscar en la piscina a una sirena?
Palabra por palabra doy la vuelta al mundo en que vivo Si te miento es porque te quiero decir la verdad En la vida real, tu lo sabes, siempre gana el coyote al correcaminos Con el mundo al revés quizá hoy haya paz en Bagdad
Yo quiero que un lunes de estos caiga en domingo Que un ronaldinho sea presidente Que los chulos de barrio lloren con el principito Yo quiero que al que le sobre el tiempo me lo preste Que me hacen falta 2 pa hacer un trío Tu tirale los tejos a la novia de tu jefe, de tu jefe
Palabra por palabra doy la vuelta al mundo en que vivo Si te miento es porque te quiero decir la verdad En la vida real, tu lo sabes, siempre gana el coyote al correcaminos Con el mundo al revés quizá hoy haya paz en Bagdad
Palabra por palabra doy la vuelta al mundo en que vivo Si te miento es porque te quiero decir la verdad En la vida real, tu lo sabes, siempre gana el coyote al correcaminos Con el mundo al revés quizá hoy haya paz en Bagdad
Con el mundo al reves quizas hoy haya paz en Bagdad
Marwan
PD. Sí, con esto dejo el rollo cantautor por un tiempo (pesaos!)
Algún día conoceré a este chico y le diré, tal y como Lucía le dijo a Lorenzo, que sus canciones se me han agarrado por dentro y no me sueltan. Por más que lo intento, no me sueltan.
Me ha llamado caballero la puerta de un lavabo. Me he mirado en el espejo y no era cierto, y he llorado. Hoy no tengo la cabeza como para hacerte un tema y ando. Ando equivocado y sin camisa, soy un carnaval de Cádiz y ando. Y guardo en la memoria el equilibrio de un Domingo atravesado, y guardo aquel retrato de tu pecho que escondí en el calendario.
Te he dejado en la despensa lunas, si acaso es que oscurece. Creo que se hace tarde y ya empezó la orquesta. Busca entre la gente caras demasiado cuerdas para un escenario cada Viernes, esperé hasta el Sábado y la feria fue cambiándome la suerte.
Pongamos que te pongo y tú me pones el derroche entre las manos. Pongamos que él te llama y no le coges, y se nos juntan los labios.
Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto como para no ver que hay gente aquí a mi lado. Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto los días de Domingo que pesan como años. No te quiero tanto...
Qué hacemos de los dos ahora que ya me quiero un poco, que me moja el mar del sur los pies. Me moja y no estoy solo. Medio loco como tú, como aquel verano azul que se nos fue de las manos. Despierta ya, mi bien, despierta que ya amaneció, que otra vez nos llama hacienda, que hay atasco en la M - 30, y aún nos quedan fuerzas para medio asalto en la calle Libertad.
Pongamos entre los dos dos Gyn Tonics en lugar de tu abogado. Pongamos que él te llama y no le coges, y se nos juntan los labios. Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto, pensándote después de un polvo en cualquier baño. Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto, buscando no encontrarte perdido en otros brazos. No te quiero tanto... Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto, si acaso es que te ciega la luz de un escenario.
Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto, que tengo más amigos que tú soldados raso,
Después de varias escuchas del nuevo disco de EUKZ he de destacar la siguiente canción (que no encuentro en youtube para colgar por aquí...).
Véndeme algo que no pueda pagar. Convénceme de que soy como el que vive en la colina. Con tanto coche y tantas queridas andaba yo hacia arriba, salía de la ruina. Ay yo no me esperaba... que no sabía, que no me caería. Ay yo no lo esperaba, no, ahora maldigo el día que vendí mi vida. Véndeme algo que no pueda pagar. Convénceme de que soy como el que vive en la colina. Con tanto coche y tantas queridas "refuckeando" gracias al libre mercado. Esclavizado y sin un guil para pagar manutención en esta especie de prisión que llaman recisión. Anda, primo, mira también hay terrorismo y bandolería en la economía. Ay, yo no lo esperaba, no. Ahora maldigo el día en que vendí mi vida.